Si hay un Día del Padre que los poblanos recuerdan aún con temor, es el de 1977, cuando una serie de explosiones dejaron un hongo negro en los cielos y la consecuente lluvia de ácida, cuyos alcances se desconocían.
Fue un domingo 19 de junio cerca del mediodía cuando algunas familias se preparaban para el festejo, otras hacían compras fuera de casa e incluso hay quienes recuerdan que ese día hicieron su primera comunión.
Aunque los hechos ocurrieron en el corredor industrial de La Resurrección, ubicada al norte de la ciudad, la nube y los estruendos se sintieron hasta la zona de Mayorazgo y otras colonias céntricas.
El accidente industrial ocurrió en la empresa Promociones Industriales Mexicanas (Primex), una fábrica de pintura que hasta la fecha sigue operando.
Según lo reportaron los medios de información de la época, las investigaciones arrojaron que fueron cuatro explosiones que liberaron cloruro de vinilo y que pudieron ocasionarse por falta de precaución en las instalaciones.
En los primeros minutos, una nube blanca invadió los cielos, se rompieron vidrios en las colonias cercanas y fueron necesarias las evacuaciones.
De ellas, una de las que quedó documentada por lo impactante que resultó fue la de usuarios del Club Alfa 3 que ese domingo disfrutaban el festejo familiar y salieron con poca ropa.
En el saldo, los más dañados fueron 41 trabajadores de la empresa que requirieron atención por quemaduras de diferentes grados e intoxicación, mientras que tres de ellos fueron trasladados al hospital.
La lluvia ácida se registró en puntos cercanos como las unidades habitacionales Amalucan, La Ciénega y La Rosa, así como la Unidad Magisterial México 68 y la colonia Maravillas, entre otras.
Tras la explosión, en la radio hubo desconocimiento del impacto de la lluvia y en los siguientes días los especialistas y autoridades hicieron un llamado a evitar consumir alimentos que pudieran estar en contacto con los tóxicos y no usar detergentes y jabones por posible irritación en la piel.
La explosión obligó a Primex a enfrentar litigios como el de la empresa productora de Chiclets Adams que acusó afectaciones en la producción, así como el de campesinos y habitantes del fraccionamiento Las Fuentes que denunciaron daños al campo de golf.
A 46 años del suceso, los hechos son recordados por aficionados a la historia del grupo de Facebook Puebla Antigua quienes en diferentes publicaciones han compartido desde recuerdos personales y familiares del día, hasta marcas de ese acontecimiento.
Una de ellas es una virgen que se encontraba en la fábrica y que tras las explosiones se llevó a la iglesia de Amozoc como un recuerdo de los hechos, pues varios de los trabajadores eran originarios de ese municipio.
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