Vivir en el Centro Histórico de Puebla tiene un atractivo que no podrás adquirir en otra zona de la ciudad, ya sea que rentes o compres un inmueble, como el hecho de caminar por el zócalo y tener variedad de restaurantes, cafeterías, museos y comercios a la vuelta de la esquina.
Sin embargo, esta ubicación también tiene un costo y la transformación inmobiliaria de la zona comienza a reflejarse en los precios de casas y departamentos.
La gentrificación del Centro Histórico de Puebla ha impulsado la remodelación de antiguas casonas para convertirlas en viviendas, sitios de hospedaje, restaurantes, oficinas y otros negocios, modificando poco a poco el perfil de quienes habitan esta zona de la ciudad.
De acuerdo con la ONU-Habitat, la gentrificación es un proceso de renovación y reconstrucción urbana que se acompaña de un flujo de personas de clase media o alta, lo cual suele desplazar a los habitantes con menores ingresos de las zonas intervenidas.
Se caracteriza por tres principales componentes: 1.La remodelación de edificios, calles e infraestructura en áreas tradicionales o deterioradas. 2.Llega nueva población con un poder adquisitivo superior al de los residentes históricos. 3.Sube el precio de la vivienda, los alquileres y los servicios locales.
Como consecuencia, se genera el desplazamiento de los residentes originales del barrio porque no pueden pagar los nuevos costos de vida, los comercios locales tradicionales son reemplazados por nuevos negocios, y divide socialmente el tejido comunitario ya existente.
Información de agencias del sector inmobiliario muestran una amplia variedad de precios, dependiendo principalmente de la ubicación, superficie, condiciones del inmueble y si se trata de una construcción antigua remodelada o un departamento de reciente adecuación.
En las plataformas inmobiliarias se encuentran departamentos y lofts de una o dos recámaras, algunos amueblados y equipados, dirigidos principalmente a estudiantes, profesionistas o personas que buscan vivir cerca de sus centros de trabajo y estudio.
También hay casas y casonas de varios siglos que se rentan a pecios que superan las decenas de miles de pesos mensuales, particularmente cuando tienen grandes dimensiones, acabados de lujo, patios, terrazas o una ubicación privilegiada cerca del zócalo.
De manera que el Centro Histórico de Puebla bien puede ser habitado por personas solitarias o en pareja que quieren departamentos o espacios compactos, o por familias que apuestan por las antiguas casonas que tienen varios dormitorios, amplios patios interiores y elementos arquitectónicos originales.
En esta zona, las rentas van desde los 10 mil pesos hasta los 66 mil pesos más gastos de mantenimiento.
En el mercado inmobiliario hay rentas como las siguientes:
Comprar una propiedad en esta zona requiere una inversión considerable. La oferta inmobiliaria incluye viviendas que superan los 5 millones de pesos, mientras que las propiedades de mayores dimensiones pueden alcanzar los 50 millones de pesos o más.
Algunas casonas históricas se comercializan por cantidades todavía mayores debido a su superficie, ubicación y valor arquitectónico. En estos casos, el comprador no solamente adquiere una vivienda, sino un inmueble con características patrimoniales.
Algunas ofertas en Inmuebles 24 que hay en el Centro Histórico de Puebla son:
Una particularidad de esta zona es que muchas viviendas se encuentran dentro de casonas construidas hace décadas o siglos, con techos altos, muros gruesos, patios centrales, balcones, zaguanes y otros elementos característicos de la arquitectura poblana.
Algunas propiedades han sido remodeladas para ofrecer espacios modernos, pero conservan parte de su estructura original. Otras requieren inversiones importantes para ser habitadas o adaptadas a nuevos usos, por lo que requieren de importantes inversiones, además del dinero destinado a la compra y al menaje.
El encarecimiento de las propiedades ocurre mientras la zona registra una reducción importante de habitantes.
El estudio “Proceso de gentrificación del Centro Histórico de Puebla”, de los investigadores como Carlos Montero Pantoja y Yesenia Hernández García, señala que los barrios fundacionales como Analco y El Alto, San Francisco, Los Sapos, El Carmen y Santiago han dejado de ser habitados por familias de antaño y son ocupadas por visitantes y turistas, nacionales y extranjeros, debido a que se permitió el cambio de uso de suelo de residencia a comercio, cambio usado por plataformas de hospedaje.
La transformación inmobiliaria plantea como un reto conservar el patrimonio arquitectónico y recuperar edificios deteriorados, pero sin provocar que las viviendas sean inaccesibles para quienes históricamente han habitado el corazón de Puebla.
Por ello, la pregunta ya no es solamente cuánto cuesta comprar o rentar una propiedad en el Centro Histórico, sino quién puede pagar actualmente por vivir en esta zona de Puebla.