En su comparecencia ante el Congreso del Estado, el director general de Agua de Puebla, Jordi Bosch Bragado, señaló que el 41% del agua potable se pierde debido a fugas, pero también al huachicol, es decir, por medio de tomas clandestinas.
Resaltó que en Puebla sí hay robo de agua, problema por el que se tienen perdidas del 20%.
Mientras que el 21% del vital líquido de pierde durante el trayecto de abastecimiento debido a fugas visibles e invisibles.
"De las pérdidas que tenemos que incluyen las pérdidas físicas que son las fugas que se ven, que son del 21% , pero luego tenemos también perdidas comerciales, el huachicol de agua sí lo hay y son unas pérdidas del 20%", detalló.
Destacó que el propósito es mitigar ambos problemas, incluso las fugas invisibles que se detectan por medio de satélites que localizan zonas con humedad.

Buscan dotar de más agua
Jordi Bosch indicó que en 2025 el propósito fue incrementar la disponibilidad de agua y llevar el servicio a colonias que históricamente no contaban con abasto regular.
Informó que durante 2025 se logró un incremento de 3 hectómetros cúbicos (hm³) de agua potable respecto a 2024, lo que ha permitido no sólo aumentar el volumen disponible, sino mejorar su distribución.
Este avance ha tenido un impacto directo en la población. De acuerdo con la información presentada, 247,100 habitantes han sido beneficiados, principalmente en colonias vulnerables donde el servicio anteriormente se limitaba a uno o dos días por semana o incluso de manera quincenal.
Hoy, estas zonas comienzan a registrar mayor continuidad en el suministro, como resultado de la rehabilitación de infraestructura, la recuperación de caudales y la optimización del sistema hidráulico.
El sistema operado por Agua de Puebla atiende actualmente 963 colonias, con una red de más de 4,100 kilómetros de distribución de agua potable y más de 3,200 kilómetros de drenaje sanitario, lo que refleja la dimensión del reto operativo.
Inversión y mantenimiento para ampliar la cobertura
Como parte de esta estrategia, durante 2025 y 2026 se mantiene una inversión cercana a 500 millones de pesos, destinada a la rehabilitación de pozos, mejora de redes, infraestructura de drenaje y fortalecimiento de sistemas de bombeo.
Estas acciones permiten avanzar hacia una distribución más equitativa del agua, particularmente en zonas con rezago histórico.
A la par, se ha intensificado el mantenimiento del sistema, que incluye la operación de 211 pozos, 6 plantas potabilizadoras y 6 plantas de tratamiento, así como acciones permanentes de atención de fugas, limpieza y rehabilitación.
Un elemento clave en esta mejora es la puesta en marcha del Centro de Coordinación y Operación (CCO), desde donde se supervisa en tiempo real la infraestructura hidráulica.
A través de tecnología SCADA y sistemas de monitoreo avanzados, se mantiene control permanente sobre fuentes de abastecimiento, tanques, bombeo y plantas, lo que permite responder de manera inmediata ante cualquier eventualidad.
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