El 8 de marzo, conocido como Día Internacional de la Mujer, es una fecha que se conmemora en distintos países del mundo para visibilizar la lucha histórica de las mujeres por la igualdad de derechos, la justicia y una vida libre de violencia. A propósito de esta fecha, en Puebla se prevén diversas marchas en distintos horarios, información que compartimos para que tomes previsiones.
En Puebla como en otras ciudades de México, el 8M también se ha convertido en una jornada de protesta para denunciar los feminicidios, las desapariciones y la desigualdad que enfrentan las mujeres en la vida cotidiana.
Colectivas feministas, organizaciones civiles y ciudadanas han convocado a marchas y actividades culturales para recordar a las víctimas y exigir a las autoridades políticas públicas más efectivas en materia de seguridad, justicia y equidad.
Se prevén más de cinco marchas y protestas en distintos horarios:
Por ello, personal de la Dirección General de Control de Tránsito realizará labores para coordinar la movilidad.
Se implementaron cierres viales a partir de las 09:00 horas en distintos puntos de la ciudad.
Ante las movilizaciones que se realizarán en calles y avenidas principales de la ciudad, autoridades recomiendan a peatones y automovilistas tomar precauciones para evitar contratiempos.
Entre las medidas más importantes están mantenerse informados sobre las rutas de las marchas, utilizar vías alternas y prever tiempos adicionales de traslado. También se sugiere respetar el paso de los contingentes y seguir las indicaciones de agentes de tránsito y personal de seguridad.
Asimismo, especialistas en movilidad señalan que es importante evitar confrontaciones o conductas que puedan generar tensión durante las manifestaciones. Mantener una actitud de respeto hacia quienes participan en las protestas, así como conducir con precaución y paciencia, ayuda a que la jornada se desarrolle de forma segura tanto para manifestantes como para la población en general.
El movimiento tiene sus raíces en las protestas de trabajadoras a principios del siglo XX y fue reconocido oficialmente por la Organización de las Naciones Unidas en 1975. Desde entonces, cada año mujeres de diversas edades y sectores sociales se movilizan para exigir mejores condiciones laborales, igualdad de oportunidades y el fin de la violencia de género.