El Panteón Municipal de Puebla está a punto de llegar a su límite de ocupación. De las 37 mil 617 fosas con las que cuenta, la disponibilidad de espacios para sepultar a nuevos fallecidos es cada vez menor, mientras que el uso de nichos y la cremación todavía no convencen a la mayoría de las familias poblanas.
El camposanto, ubicado en la 11 Sur y 37 Poniente, en la colonia Prados Agua Azul, registra una ocupación del 98 por ciento, una situación que representa un reto para las autoridades municipales ante la creciente demanda de servicios funerarios.
Ante este panorama, el presidente municipal de Puebla, Pepe Chedraui Budib, reconoció que la situación es compleja y adelantó que se analizan alternativas para atender la demanda de espacios funerarios.
Una de las posibilidades es adquirir un terreno para construir otro cementerio; sin embargo, aclaró que todavía no existe una decisión definitiva ni un predio identificado para este propósito.
Agregó que, por el momento y con motivo de las celebraciones del Día de Muertos, el Panteón Municipal recibe mantenimiento para garantizar condiciones adecuadas a los visitantes. Entre los trabajos recientes destacan la atención de 48 mil 655 metros cuadrados de áreas verdes, la pintura de mil 361 metros lineales de guarniciones y 23 intervenciones de limpieza, poda y deshierbe. El Panteón Municipal comprende más de 16 hectáreas.
También se trabaja en coordinación con el gobierno del estado, la Guardia Nacional y las secretarías de Marina y de la Defensa Nacional para garantizar la seguridad y el orden público de los poblanos y visitantes al Panteón Municipal, así como en los camposantos de las 17 juntas auxiliares.
De acuerdo con Clemente Gómez Medina, titular de la Secretaría de Servicios Públicos del municipio, el cementerio municipal, aunque prácticamente ya no cuenta con espacios para sepulturas tradicionales, todavía tiene 399 nichos disponibles bajo el régimen de temporalidad.
Sin embargo, esta alternativa no ha tenido la aceptación esperada entre los habitantes, quienes, por cuestiones culturales y de tradición, todavía prefieren sepultar a sus familiares en una fosa antes que recurrir a la cremación. Los nichos permiten conservar las cenizas de las personas fallecidas y representan una opción ante la falta de terrenos para nuevas inhumaciones.
Además, el cementerio cuenta con siete espacios de fosas compartidas, mientras que las autoridades han realizado trabajos de recuperación de espacios. Al inicio de la actual administración había ocho fosas recuperadas disponibles y, posteriormente, se rehabilitaron otras 80.
En este contexto, de las 37 mil 617 fosas con las que cuenta el Panteón Municipal, únicamente quedan 61 espacios reutilizables para sepultar a nuevos fallecidos.
Por ahora, el Ayuntamiento apuesta por promover los servicios de cremación y la utilización de nichos, pues el servicio de incineración todavía tiene capacidad disponible.