Miles de seguidores de la banda de rock Queen llegaron a Puebla desde diversos puntos del país, con el único propósito de ser testigos de los conciertos que ofrecería el grupo los días 17 y 18 de octubre de 1981.

La circulación estuvo a vuelta de rueda sobre la autopista México - Puebla, nada diferente a lo que se vivía en las calles del primer cuadro de la ciudad, donde los visitantes preguntaban cómo llegar al Estadio Olímpico Ignacio Zaragoza, sede de los dos conciertos.

Julián Martínez, testigo del primer concierto en Puebla, relató en sus redes sociales aquella histórica fecha.

Freddie Mercury (vocalista y piano), Brian May (guitarrista), John Deacon (bajo eléctrico) y Roger Taylor (baterista), llevaban 10 años juntos como Queen y estaban en la cúspide del éxito, por lo que nadie se quería perder sus conciertos.

Cerca de las 18:00 horas, de aquél 17 de octubre, Julián Martínez, quien tenía 16 años, asistió con su hermano mayor y ambos se formaron en la fila para ingresar al estadio.

Personal de seguridad revisaba el boleto -que tuvo un costo de 300 pesos general-, así que podían colocarse en las gradas o en la cancha. También checaba que no llevaran botellas de alcohol, cámaras de video o cámaras fotográficas.

La fila no avanzaba y los músicos hicieron pruebas de audio, y ante la confusión de los asistentes al pensar que el concierto comenzaba, se dio el primer portazo e ingresó gente con o sin boleto.

Queen en Puebla. La historia del caos y la euforia narrada por sus testigos
Queen en Puebla. La historia del caos y la euforia narrada por sus testigos

Este era el primer concierto masivo que se daba en Puebla, así que muchas mujeres asistieron con zapatillas, otros vistieron trajes y zapatos elegantes, por lo cual muchos optaron por dejar su calzado a un lado del escenario, en lo que sería la primera base del diamante de béisbol.

El segundo portazo se dio cerca de las ocho de la noche, ya que la inexperiencia del personal de seguridad hacía más lento el ingreso.

A las 21:00 horas se apagaron todas las luces y comenzó el sonido de percusiones del tema Flash. Ese mismo año se había estrenado la película Flash Gordon, musicalizada por Queen.

No había teloneros -como ahora para abrir el concierto-, así que conforme subía el sonido de las percusiones, también iban en incremento las expectativas de los asistentes. Las luces se encendían y apagaban, hasta que Freddie Mercury apareció en el escenario.

Lució un pantalón rojo de piel, camiseta blanca con la letra S de Superman, chamarra negra de piel y zapatos tenis blanco para interpretar Flash y posteriormente Let Me Entertain You.

Los ríos de cerveza y la densa neblina generada por la quema de hierba predominaron en el ambiente.

Freddie Mercury, con contadas palabras en español, intentaba interactuar con el público, el cual respondía extasiado arrojando todo tipo de proyectiles como vasos, botellas con orines, zapatos, grava o tierra del propio campo de beisbol.

Hubo quienes rellenaron calcetines y medias con arena de la cancha y la arrojaron al escenario, pero nada detenía a la banda de rock, que seguía tocando Play The Game, canción con la que se alcanzó el clímax de la noche.

Queen interpretaba Bohemian Rhapsody y llegó el turno de Brian May, para que hiciera su solo en guitarra, pero el público le arrojó una media que se quedó colgada en las cuerdas de la guitarra. El inglés gesticuló, retiró la media y siguió tocando.

Queen en Puebla. La historia del caos y la euforia narrada por sus testigos
Queen en Puebla. La historia del caos y la euforia narrada por sus testigos

Imagen: Pipopeando

 

Seguidores de Queen, en redes sociales, difieren que éste haya sido el motivo por el cual Freddie Mercury detuviera por unos minutos la presentación, pues algunos comentaron que no fue ésta la razón, sino cuando se colocó un sobrero de palma en la cabeza.

Lo cierto es que los músicos ingleses regresaron al escenario a seguir tocando, sin comprender el comportamiento de los asistentes.

Cuando interpretaron God Save The Queen, Freddie Mercury se quitó la playera blanca y se colocó la capa roja al cuello y siguió con la velada musical.

“México thank you for the shoes, adiós amigos. Mother fuckers, Good bye, you bunch of tacos”, expresó

Freddie Mercury, quien ya se había puesto un sombrero mexicano.

Sombrero que llevaba su nombre grabado, al igual que el resto de los integrantes. Ese fue un regalo que les hizo Mario Hernández, de la disquera EMI Capitol, cuando llegaron a México.

El concierto terminó a las 23:00 horas, pero muchos salieron antes; unos dicen que porque no estaban acostumbrados al olor de la marihuana y presentaban molestias, y otros porque tenían que presentarse a trabajar al tercer turno en la armadora de autos.

La música, el alcohol, la hierba y el movimiento en masas fueron un caldo de cultivo para que muchos jóvenes, que acampaban en el zócalo de Puebla, se dieran valor para después saquear panaderías y comercios, como la tienda Chemise Lacoste, de la cual se llevaron vestidos, chamarras, zapatos y bolsos.

Estos actos vandálicos se dieron durante la noche del sábado y madrugada del domingo por parte de los foráneos, de manera que la policía estatal desalojó a los jóvenes que estaban en la terminal de autobúses, ubicada entonces en el Centro Histórico de Puebla.

Los uniformados se subían a los camiones y con las macanas obligaban a los jóvenes a bajar de las unidades, pero una vez más las autoridades no pudieron hacer mucho.

Para el concierto del domingo, tanto Queen como los asistentes, disfrutaron del evento con menos imprevistos, a tal grado que Freddie Mercury expresó “Thank you for being a totally different audiencia tonight, muchas gracias”.

Estos conciertos fueron la antesala para que más musicales de rock llegaran a México, pero con la ausencia de Queen, porque hace 40 años, tras lo vivido en Puebla, canceló su gira en Guadalajara y nunca más volvió a tierras mexicanas.

Queen en Puebla. La historia del caos y la euforia narrada por sus testigos
Queen en Puebla. La historia del caos y la euforia narrada por sus testigos
Google News

TEMAS RELACIONADOS