La pandemia trajo consigo varios cambios en el estilo de vida y la forma de trabajar, lo que propició una movilidad nunca antes vista hacia urbes cercanas a la Ciudad de México, así como a sitios de playa.

Esta opción se volvió una realidad para quienes pudieron hacer home office todo el tiempo; algunos de ellos aún trabajando de manera remota, hasta ciudadanos estadounidenses y canadienses que experimentaron en el país la oportunidad de vivir y trabajar en un entorno más relajado y con mejor calidad de vida.

De acuerdo con la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI), la pandemia detonó el turismo inmobiliario en la Riviera Maya, Baja California, Sonora, Oaxaca, Chiapas y en varios Pueblos Mágicos.

Sin embargo, el fenómeno también se presentó en zonas cercanas a la Ciudad de México como Morelos, Estado de México, Puebla y Querétaro.

“El capitalino migraba mucho por temporadas a Cuernavaca, Ixtapan de la Sal y a los Pueblos Mágicos, y fueron estos lugares a donde empezaron a migrar para cuidar la sana distancia”, dice Pedro Fernández, presidente nacional de la AMPI.

La pandemia también ocasionó una revalorización de la vivienda, pues dejó de convertirse en el dormitorio para ser el centro de trabajo, escuela virtual, gimnasio y cocina. Este renovado interés por adquirir un patrimonio y la flexibilidad que da la tecnología para trabajar a distancia, detonaron tanto la venta como el arrendamiento de vivienda.

Hay países como Panamá, agrega Fernández, que están aceptando “nómadas digitales” con contratos de arrendamiento hasta por seis meses con opción a repetir otros seis.

“En México se dio un fenómeno muy interesante, las plataformas como Airbnb se potencializaron de manera muy importante”, dice el presidente de AMPI.

“Los jóvenes descubrieron que pueden mejorar su calidad de vida, irse a la playa, a la montaña, al campo, y que lo pueden combinar con su esquema de trabajo, pues buena parte de sus actividades se volvió virtual, algo que llegó para quedarse”.

México es particularmente atractivo no sólo para sus habitantes, sino también para los extranjeros, ya que cuenta con inviernos más cálidos, buena gastronomía, oferta cultural y una geografía muy variada que tiene desiertos, playas, bosques y ciudades coloniales.

Cancún y Riviera Maya

Entre los destinos ya preferidos, pero que repuntaron durante la pandemia figuran Cancún y la Riviera Maya.

Frank Ruiz, director de la Riviera Maya y Mérida para Coldwell Banker, dice que la pandemia ocasionó un éxodo de residentes de ciudades como Nueva York hacia Cancún, Tulum, Playa del Carmen e incluso Mérida, tanto para rentar como para comprar, ya que en Estados Unidos se está incrementando el costo de vida y de alquiler.

“La pandemia vino a cambiar muchos aspectos en la vida. Definitivamente el tema del home office ha sido un punto crucial, ya que por lo menos en destinos turísticos, como el Caribe mexicano, mucha gente está escapando de sus ciudades”, destaca Ruiz.

“En Quintana Roo aumentó 89% la demanda inmobiliaria. En 2021 hemos visto duplicidad en ventas en comparación con años anteriores a la pandemia”.

De acuerdo con Coldwell Banker, en Estados Unidos y Canadá hay una inflación muy alta en el precio de las propiedades y no hay inventario, por lo que los ciudadanos de estos países están vendiendo inmuebles que antes valían 400 mil dólares y ahora subieron a 1.2 millones. Esa diferencia la están invirtiendo en destinos como México.

Pero no sólo los extranjeros están invirtiendo; los empresarios mexicanos de Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara también están adquiriendo propiedades en Tulum y la Riviera Maya, ya que aunque sean pequeños estudios, departamentos o casas, se pueden rentar para turismo.

“De todos los desarrollos que salen a la venta, es muy difícil que alguno se quede atorado. Todo se vende”, explica Ruiz.

“El fuerte en el segmento residencial es Benito Juárez Solidaridad, en Riviera Maya, para el segmento medio o medio superior de alta gama, y Tulum ni se diga, se está vendiendo solo”.

Actualmente, los niveles de renta vacacional en Tulum y Playa del Carmen están en su nivel más alto. Hay hoteles que incluso crearon el concepto workation, donde trabajas vacacionando.

El Aloft Tulum es un complejo turístico de 140 habitaciones con dos albercas, servicio de gimnasio las 24 horas y un jardín botánico, donde además, hay un área destinada al trabajo con internet, sala de reuniones y computadoras disponibles por si alguien no lleva su propio equipo.

Para ofrecer una conexión a internet estable, el hotel cuenta con dos fibras ópticas: la principal y una extra, en caso de que la primera registre una falla.

También hay una constante exhibición de obras de arte local de artistas emergentes y las piezas están distribuidas en toda la parte del coworking.

Además, todas las habitaciones cuentan con una sala y una mesa para que las personas puedan conectarse a su trabajo con mayor privacidad.

Hyatt también lanzó el paquete Work from Hyatt en 25 de sus complejos en Estados Unidos, México y el Caribe, donde ofrece espacios de trabajo flexible, pero también para tomar clases, para que toda la familia pueda vacacionar sin descuidar sus actividades cotidianas.

Cerca de la Ciudad

Quienes no fueron tan intrépidos para irse a trabajar a un lugar de playa optaron por rentar una vivienda cerca de la Ciudad.

Daniel Narváez, vicepresidente de marketing de Lamudi, comenta que pese a que la pandemia desaceleró las transacciones de venta durante el primer semestre de 2020, a partir de agosto del año pasado el sector inmobiliario se empezó a reactivar.

“La renta tuvo un súper crecimiento, ya que la gente está buscando flexibilidad en el estilo de vida”, menciona.

“Con la pandemia no sólo hubo un impacto en la parte económica, sino también sicológica; mucha gente dijo ‘la vida misma es muy volátil y efímera, necesito un esquema flexible de poder moverme a donde yo necesite’. Los cambios laborales permitieron trabajar desde cualquier parte y esto orilló a la gente a buscar otros espacios”.

De acuerdo con Lamudi, la búsqueda de vivienda en zonas cercanas a la Ciudad de México aumentó considerablemente.

El mayor crecimiento porcentual se dio en Morelos, con 126%, en el primer semestre de 2021, en comparación con el mismo periodo de 2020; le siguen el Estado de México, con 122%; Querétaro, con 119%; Puebla, con 98%; Jalisco, con 95%; Quintana Roo, con 88%; Nuevo León, con 81%; Baja California, con 79%; Guanajuato, con 78%, y Guerrero, con 72%.

Trabajar en la playa, es realidad por la pandemia
Trabajar en la playa, es realidad por la pandemia

Nuevas tendencias

Eme Dos Desarrollos estima que por lo menos 10 millones de mexicanos han tenido la intención de cambiar de residencia en los últimos meses.

“La oferta de inmuebles en la Ciudad de México es cada vez más cara y, precisamente, uno de los efectos de la pandemia de Covid-19 ha sido la pérdida de poder adquisitivo que llevó a la gente a buscar espacios más accesibles, y con ello la intención de movilidad al trabajo desde casa, donde ya no sería necesario que la ubicación de la vivienda sea un factor determinante para su elección”, indica la firma.

Los especialistas inmobiliarios consideran que la demanda por vivir en ciudades de playa o a las afueras de la Ciudad de México permanecerá alta, ya que muchas empresas están considerando dejar el home office de manera permanente por la reducción de costos que genera, e incluso por dejar de pagar servicios que ahora los mismos empleados cubren.

De todos los segmentos inmobiliarios —vivienda, comercial, industrial y oficinas—, la parte corporativa sigue con niveles bajos de ocupación, ya que si bien algunas empresas ya regresaron presencialmente, se está dando bajo un modelo híbrido donde no todos los empleados pueden regresar y, quienes asisten, no lo hacen todos los días.

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