Al igual que en distintos puntos del país, en Puebla las mujeres de todas las edades participaron en marchas y movilizaciones en conmemoración al 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer.
Cientos de mujeres salieron a las calles del Centro Histórico para participar en una movilización que exige justicia ante la violencia de género, feminicidios y desapariciones en el estado.
Desde antes del mediodía, los contingentes comenzaron a concentrarse en el Paseo Bravo, punto de salida de la megamarcha denominada “Latido Común”, que avanzó hacia la Fiscalía General del Estado, pasando por calles del Centro Histórico de Puebla.
La manifestación reunió a estudiantes, activistas, madres buscadoras, sobrevivientes de violencia y mujeres con discapacidad, quienes con pancartas, consignas y pañuelos morados exigen un alto a la violencia contra las mujeres.
Minutos antes de la 1:30 de la tarde, decenas de mujeres comenzaron a congregarse en el Paseo Bravo para organizar los contingentes y prepararse para el recorrido que pasó por Avenida Reforma, llegó al zócalo de Puebla, avanzó por Avenida Juan de Palafox y Mendoza, tomó el Bulevar 5 de Mayo hasta la Avenida 31 Oriente donde están las oficinas centrales de la FGE de Puebla.
Entre los grupos participantes destacaron mujeres que luchan contra la violencia vicaria, familias víctimas de feminicidio, desaparición, violencia y otros delitos contra las mujeres.
Uno de los contingentes más visibles fue “We R Women on Fire”, integrado por mujeres sobrevivientes de feminicidio, familiares de personas desaparecidas y colectivas como Red La Morada, Redefine Puebla y Aborto Legal Puebla.
Durante el arranque de la marcha, el grito “¡Ni una más!” resonó en las calles del Centro Histórico, mientras las participantes caminaban con pancartas y fotografías de mujeres víctimas de violencia.
El agua de la fuente de San Miguel, en el zócalo de Puebla, se tiñó de morado. A lo largo de la movilización también se registraron muestras de apoyo por parte de ciudadanos y comerciantes. Trabajadoras de locales del Centro Histórico ofrecieron agua a las manifestantes para ayudarlas a continuar el recorrido bajo el sol.
Además, algunas mujeres policías que resguardaban inmuebles portaron flores y pañuelos, en señal de solidaridad con el movimiento feminista.
Uno de los momentos más significativos ocurrió cuando los contingentes llegaron a las inmediaciones de la Fiscalía General del Estado de Puebla, donde las participantes exigieron justicia para mujeres víctimas de feminicidio y desaparición.
En la fachada del inmueble, colectivos feministas colocaron carteles, pancartas y mensajes de protesta, además de realizar pintas sobre el pavimento como parte de su manifestación.
En este punto también arribó el contingente integrado por familiares de víctimas de feminicidio, quienes demandaron avances en las investigaciones y castigo a los responsables.
También se registraron pintas en los tablones que cubren el Módulo de Atención Turística ubicado cerca del Palacio Municipal.
Durante toda la jornada, elementos de tránsito de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) implementaron un operativo en el Centro Histórico para garantizar la seguridad de las participantes.
El despliegue incluyó cierres viales en diversas calles cercanas al Bulevar 5 de Mayo, así como rutas alternas para automovilistas.
En medio de la movilización también se observó a un pequeño grupo de personas religiosas, integrado en su mayoría por hombres, que formó una cadena humana frente a la iglesia ubicada en la Avenida Reforma y la 9 Sur, con el objetivo de resguardar el inmueble ante el paso de la marcha. La movilización continuó su curso sin mayores incidentes.
Salvo algunas pintas en inmuebles y vidrios rotos en estaciones de RUTA, la marcha transcurrió sin hechos violentos.