Un adolescente mató a un niño de 9 años con una escopeta en Quecholac, mientras que otro menor resultó herido, luego de que presuntamente el arma de fuego que manipulaba se accionara de forma accidental en la comunidad de San Simón de Bravo. La tragedia ya es investigada por la Fiscalía General del Estado (FGE).
Los hechos se registraron la tarde del martes 7 de julio, cuando cuerpos de emergencia fueron alertados sobre un menor lesionado por arma de fuego. Al llegar al lugar, policías y paramédicos confirmaron que el niño de 9 años ya no contaba con signos vitales, mientras que el otro menor fue trasladado por sus familiares a una clínica del municipio de General Felipe Ángeles para recibir atención médica.
La zona fue acordonada para permitir el inicio de las diligencias ministeriales y el levantamiento del cuerpo, mientras peritos y agentes investigadores comenzaron a recabar indicios para esclarecer cómo ocurrió el incidente.
De acuerdo con las primeras investigaciones, los dos menores habían acompañado a su abuelo a realizar labores de corte de alfalfa, actividad que realizaban de manera cotidiana en la comunidad.
Ese día también se encontraba con ellos un adolescente de 16 años que llevaba consigo una escopeta. Las primeras versiones indican que el joven presuntamente manipulaba el arma y, al concluir la jornada, ésta cayó al suelo y se disparó accidentalmente.
El proyectil impactó al niño de 9 años, quien murió en el lugar debido a la gravedad de las lesiones, mientras que Emmanuel N., de 10 años, sufrió heridas por esquirlas y fue trasladado a recibir atención médica.
Personal médico informó posteriormente que el menor lesionado se encuentra estable y fuera de peligro.
La Fiscalía General del Estado abrió una carpeta de investigación para determinar la mecánica de los hechos, establecer el origen de la escopeta y definir quién era el responsable de su resguardo.
Las autoridades ministeriales también buscan determinar si existieron omisiones en el manejo del arma de fuego que puedan derivar en responsabilidades penales, además de esclarecer bajo qué circunstancias terminó en manos del adolescente.
Hasta el momento, la principal línea de investigación apunta a un posible homicidio culposo derivado de un disparo accidental; sin embargo, será la autoridad ministerial la que determine la clasificación jurídica de los hechos una vez concluidas las indagatorias.
Como parte de las investigaciones, trascendió que tanto el adolescente señalado como presunto responsable como el abuelo de los menores abandonaron el lugar tras el incidente y, hasta el cierre de esta edición, no habían sido localizados por las autoridades.
La Fiscalía continúa con la recopilación de testimonios y evidencia para esclarecer completamente lo ocurrido en San Simón de Bravo y determinar las responsabilidades correspondientes.
La muerte del menor ha generado consternación entre los habitantes de Quecholac, quienes exigen que se esclarezcan los hechos y se determine de quién era el arma de fuego involucrada en esta tragedia.