Víctor Sánchez Espinosa, arzobispo de Puebla, al inaugurar el Diálogo Nacional por la Paz que se desarrolla en la Ibero Puebla, dijo que los foros de justicia y seguridad que se desarrollaron en distintos momentos con actores de todos los sectores de la sociedad, tuvieron como objetivo profundizar en la realidad que viven todos los mexicanos.
En su mensaje destacó que a través de los distintos foros que hubo en las 32 entidades del país, todos estos trabajos los llevan a identificar las claves que han ayudado desde lo local a construir paz, justicia y seguridad.
“Con estos elementos tratemos ahora de elaborar una Agenda Nacional para construir la Paz, con ella se iniciará un proceso de diálogo con los futuros candidatos oficiales a la presidencia de la República y a otros cargos, tratando de buscar compromisos para emprender otros caminos distintos a la actual estrategia de seguridad en todo el país”, acotó.
En tanto, Mario Patrón Sánchez, rector de la Ibero Puebla, añadió que el diálogo sincero, crítico y comprometido permitirá a todos los actores sociales revertir el mal común de la coyuntura histórica de México, así como reconstruir puentes de fraternidad que hagan viable el triunfo de la paz en el país.
Apuntó que esta paz solo será efectiva y duradera si se sostiene desde las bases de nuestra sociedad y se pone en el centro la dignidad y el dolor de las víctimas, para desde ahí articular los esfuerzos de todas las instituciones implicadas en este propósito.
“Se trata de poner las bases de un compromiso serio con la construcción de paz, que nos permita no solo hacer frente a los desafíos actuales que el contexto nos presenta, sino también reconocer y remediar las sumisiones históricas de nuestra sociedad y sus autoridades que han permitido frente a la violencia”, destacó.
En la Ibero Puebla, dijo, "creemos que este punto de partida no puede prescindir del reconocimiento explícito de nuestras propias fallas y adeudos históricos que como instituciones civiles y religiosas cargamos, derivadas de nuestra demora, tibieza e ineficacia para hacerse cargo de los clamores de la realidad".
Subrayó que hoy todos están llamados a reivindicar los nombres de los cientos de miles de víctimas de la violencia en México, para conjurar en su nombre la parálisis producida por la incertidumbre, el temor y la desesperanza.
“Deseamos convertir los asesinatos de nuestros hermanos jesuitas Javier Campos y Joaquín Mora, ocurridos el 20 de junio del 2022, en un punto de inflexión en el devenir de México, que propicie la colaboración integral y en red de todos los actores de la pública para la construcción urgente de una Agenda Nacional de Paz a la altura de la complejidad de los problemas actuales”, acotó.
Por su parte, el activista y escritor Javier Sicilia, durante su presencia en este Diálogo Nacional por la Paz, dijo que en todos los estados se vive violencia, pero son las mismas autoridades las que no lo quieren aceptar, a esa situación se suma que hay mucha corrupción.
Dijo que esta problemática no se dio solo en el actual sexenio de Andrés Manuel López Obrador, sino que se presentó también en las administraciones federales pasadas y aun así no se ha hecho nada por la reestructuración del país.
“No hemos puesto a la clase política y a los grandes perpetradores que permiten la red, que permiten los sicarios, que permiten la corrupción en la nación y en su corazón, es como esto va a seguir creciendo. Entonces con Xóchilt (Gálvez), con Claudia (Sheinbaum) o con el que venga será peor si no atendemos el problema que es estructural. Ahorita el responsable mayor es Andrés Manuel porque es el que decidió cargar con la nación”, dijo.
Javier Sicilia se pronunció por una Comisión de la Verdad, pero con apoyo Internacional, porque las que se han creado en México por distintas causas “están apadrinadas, no son independientes, están cortadas por el Estado, entonces son inútiles y nos traicionan cada cinco minutos”.
Para la antropóloga Elena Azaola, cada uno de los mexicanos pueden contribuir a la construcción de la paz, si se permite imaginar cómo debe mirarse el lugar donde uno quiere vivir.
Si no se tiene esa capacidad de imaginar, no se puede dar vuelta a la página y dejar atrás la violencia. Además, en lugar de seguir hablando solo de la violencia, hay que dedicar el tiempo y energía a imaginar cómo es el entorno en el que queremos vivir.
El foro Diálogo Nacional por la Paz que se desarrolla en la Ibero Puebla, del 21 al 23 de septiembre, fue convocado por la Conferencia del Episcopado Mexicano, la Conferencia de Superiores Mayores de México y la Provincia Mexicana de la Compañía de Jesús.
El propósito es desarrollar una estrategia nacional que parta de los municipios, de las pequeñas localidades, y que ayude a frenar la inseguridad y la violencia que priva en México.
Participan especialistas en el tema de seguridad nacionales e internacionales, así como docentes, organizaciones civiles, personas de pueblos originarios, representantes de diferentes asociaciones religiosas, personas migrantes, integrantes de gobiernos locales y del empresariado.
Para el viernes 22 de septiembre se abordarán los temas de seguridad ciudadana, justicia con la presencia de policías comunitarias de Guerrero, juicios rarámuris de Chihuahua y el tribunal de adicciones del poder judicial.