La audiencia en la que se esperaba que se dictara sentencia al exgobernador de Puebla, Mario Marín Torres, por el caso de tortura contra la periodista Lydia Cacho fue aplazada este martes 20 de octubre. La determinación fue confirmada por el Juzgado Cuarto de Distrito en el estado de Quintana Roo, del Poder Judicial de la Federación.
De acuerdo con Artículo 19, organización que acompaña legalmente a la periodista, la audiencia se difirió presuntamente por un problema técnico con la plataforma virtual Webex, utilizada para desarrollar la diligencia judicial.
La organización señaló que, al intentar conectarse, la cuenta de la defensa de Lydia Cacho aparecía como inhabilitada, situación que impidió el desarrollo previsto de la audiencia.
Artículo 19 manifestó su inconformidad por el nuevo retraso en el proceso judicial, al recordar que han transcurrido 21 años desde los hechos denunciados por la periodista.
“Manifestamos nuestra inconformidad que tras 21 años de impunidad por la tortura de Lydia Cacho, fallas o errores logísticos sigan generando retrocesos”, publicó la organización en sus redes sociales.
🚨 Hemos recibimos confirmación por parte del Juzgado Cuarto de Distrito en el Estado de Quintana Roo, del Poder Judicial de la Federación, que se difiere la audiencia del caso de Lydia Cacho. Presuntamente debido a un problema técnico del sistema virtual Webex, utilizado para las audiencias virtuales. Al intentar conectarse la defensa de Lydia observamos que la cuenta se reportaba como inhabilitada.— ARTICLE 19 México y Centroamérica (@article19mxca) October 20, 2026
Horas antes, la asociación había considerado que la audiencia sería determinante para establecer si las personas que ejercen poder político y económico pueden enfrentar consecuencias por actos de violencia contra periodistas.
Hasta el momento, la información proporcionada no establece una nueva fecha para la audiencia en la que se resolverá la situación jurídica del exmandatario.
Mario Marín, conocido como el “góber precioso”, fue detenido el 3 de febrero de 2021 en Acapulco, Guerrero, tras permanecer prófugo de la justicia durante casi tres años.
Su detención está relacionada con el caso de Lydia Cacho, quien denunció haber sido detenida arbitrariamente en Cancún, Quintana Roo y torturada durante su traslado terrestre a Puebla en diciembre de 2005, después de publicar el libro “Los demonios del Edén”, una investigación sobre una presunta red de explotación sexual infantil.
Acusó que en el trayecto, que duró poco más de 20 horas, fue víctima de amenazas de muerte, violencia sexual, acoso, tortura física y psicológica; además, permaneció incomunicada.
La periodista señaló que el entonces gobernador de Puebla intervino para facilitar las acciones en su contra, en un caso que también involucró a funcionarios policiales y judiciales y a los empresarios textiles Kamel Nacif y Jean Succar Kuri.
En un video difundido antes de la audiencia, Lydia Cacho expresó que esperaba obtener justicia no solo por ella y su familia, sino también por las niñas y los niños afectados por las redes de explotación denunciadas en su investigación.
La periodista recordó que su padre falleció el 23 de febrero de 2026 sin conocer una sentencia contra el exgobernador y reiteró su exigencia de que el proceso judicial concluya.