Recién se han celebrado las fiestas de Navidad y Año Nuevo, fechas en las que para algunos menores de edad de edad, deberían ser recordadas con alegría, sin embargo, este tipo de reuniones expuso a niños a ser víctimas de abuso sexual.
Las celebraciones que recién pasaron, motivaron a los encuentros familiares, con amigos y vecinos cercanos. En estos encuentros están presentes los niños debido a que no asisten a clases y disfrutan de sus vacaciones.
Información del gobierno federal, señala que el abuso sexual infantil es una de las agresiones más violentas contra la integridad física, psicológica y emocional. Afecta de forma significativa y vulnera a una serie de derechos universales que están interconectados y entre los que destacan: el derecho a la paz, a la educación, a la protección de la salud, a la seguridad social y por supuesto a una vida libre de violencias.
Información de la asociación civil Infancia Libre de Abuso Sexual (ILAS) señala que durante las fiestas decembrinas aumenta hasta en un 40 por ciento el abuso sexual en contra de los menores de edad.
Además, en 85 por ciento de los casos el agresor es un familiar o alguien cercano a la víctima, subrayando que ello se debe a que el consumo de alcohol y la falta de supervisión adecuada, durante esas reuniones de fiesta, crean un entorno de vulnerabilidad que los agresores aprovechan.
El abuso del consumo de alcohol, por la madre, padre o cuidador, puede dejar a los niños en mayor vulnerabilidad ante posibles agresores, lo que paralelamente incrementa la exposición a otros tipos de abuso como el maltrato físico.
Debido a la falta de supervisión, durante estas fiestas y fechas especiales que recién pasaron, niñas y niños suelen dormir con adultos como tíos, primos, amistades o conocidos de la familia, lo que parece ser una práctica inofensiva, pero pone en riesgo a los menores en riesgo de sufrir abuso sexual infantil.
Estas cifras coinciden con los reportes de la organización no gubernamental Save the Children, en las que se refiere que 8 de cada 10 casos de abuso sexual infantil, el agresor es una persona del entorno familiar o un conocido.
Mientras que la Red Nacional de Derechos por la Infancia (REDIM) revela que en México las víctimas de violencia sexual de entre 1 y 17 años son principalmente mujeres; ellas representaron el 92.8 por ciento de las niñas, niños y adolescentes atendidos por esta grave violación a sus derechos durante 2024,.
ILAS recuerda que los espacios digitales también representan un alto peligro durante los periodos de vacaciones, cuando los menores de edad tienen más tiempo libre, lo que los expone a riesgos como ciberacoso, contactos inapropiados o exposición a contenido para adultos.
Para Ilsa, la prevención del abuso sexual infantil (ASI) requiere un enfoque integral que incluya la educación, el empoderamiento de los niños y la creación de ambientes seguros.
Lo anterior, lo sintetiza en cinco puntos fundamentales, basadas en investigaciones y la práctica psicológica, para la prevención del abuso sexual infantil:
También cita cuatro acciones básicas para prevenir el abuso sexual infantil:
Si bien ya pasaron las fiestas decembrinas, las reuniones familiares y con amigos, estos encuentros se pueden repetir en fechas especiales del calendario, por lo que es fundamental no descuidar a las infancias, no permitir que los niños duerman con adultos durante vacaciones o fiestas y mantenerse alerta siempre.