El sistema penitenciario de Puebla reprobó la evaluación nacional de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), al obtener una calificación de 5.10 puntos por problemas de sobrepoblación, autogobierno y atención insuficiente para grupos vulnerables.
De acuerdo con el Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2025, en Puebla hay 16 centros penitenciarios y una población de 7 mil 210 personas privadas de la libertad. La escala utilizada establece que una calificación de 0 a 5.9 es reprobatoria; de 6 a 7.9 corresponde a un nivel medio, y de 8 a 10 se considera aceptable.
El resultado coloca a Puebla por debajo del mejor estado evaluado que es Nuevo León, el cual obtuvo una calificación de 7.02 puntos con cuatro penales y 11 mil 214 personas privadas de la libertad.

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¿Qué sucede en las cárceles de Puebla?
El diagnóstico muestra diferencias importantes entre los centros penitenciarios poblanos. El mejor evaluado fue el Centro de Reinserción Social de Ciudad Serdán, con 6.18 puntos, seguido por Tepexi de Rodríguez, con 6.07.
En contraste, el Centro de Reinserción Social Distrital de Acatlán de Osorio obtuvo apenas 3.42, mientras que Huejotzingo alcanzó 3.84 y Libres 4.58.
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El Centro Estatal de Reinserción Social de Puebla obtuvo 5.31; Tehuacán, 4.89; San Pedro Cholula, 5.11; Huauchinango, 4.69; Teziutlán, 5.54; Tecamachalco, 5.07; Tepeaca, 5.50; Xicotepec, 4.74; Tlatlauquitepec, 5.56; Zacapoaxtla, 5.55 y el Centro Penitenciario para Adultos Mayores de Puebla, 5.56.
Seis cárceles tienen sobrepoblación
La falta de espacio es uno de los principales problemas identificados. El diagnóstico reporta sobrepoblación en Zacapoaxtla, Huejotzingo, Libres, Tecamachalco, Tepeaca y San Pedro Cholula.
El caso más marcado es San Pedro Cholula: tiene capacidad para 159 hombres, pero alberga a 434, casi tres veces su capacidad.
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Tehuacán también rebasa su límite, con 620 personas para una capacidad de 414, mientras que Huejotzingo tiene 226 internos para 117 espacios, y Tepexi de Rodríguez registra 700 internos para mil 121 espacios.
En el penal de Puebla, también conocido como San Miguel, hay 3 mil 311 personas privadas de la libertad, y su capacidad es de 3 mil 397. También se identificó que en este espacio hay 4 mujeres, pese a que no deben estar recluidas aquí.
CNDH detecta autogobierno
Uno de los señalamientos más delicados corresponde al Centro Penitenciario Regional de San Pedro Cholula, donde la CNDH identificó condiciones de autogobierno o cogobierno, es decir, situaciones en las que personas privadas de la libertad realizan actividades propias de la autoridad.
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El diagnóstico también detectó deficiencias en la atención de mujeres y menores que viven con ellas, adultos mayores, indígenas, personas con discapacidad, población con VIH o sida y personas LGBTTTIQ+.
El Centro de Reinserción Social de Ciudad Serdán, es el único para albergar población femenil. Tiene una capacidad de 726 mujeres y la población actual es de 556 mujeres. Ahí hay 10 mujeres que viven con sus 10 hijos o hijas.
El diagnóstico también reveló que los 16 centros penitenciarios de Puebla presentan insuficiencias en programas para prevenir adicciones y facilitar procesos voluntarios de desintoxicación.
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De los 16 centros penitenciarios en el estado, en 5 hay personal suficiente y en 11 faltan custodios. Además, solos dos penales han cumplido con los estándares de la Asociación de Correccionales de América (certificación ACA) en materia penitenciaria, los cuales tienen como objetivo la mejora de la operación de los centros y el reforzamiento de los controles de seguridad.
Se identificó que en tres penales hay atención a la salud mental del personal de custodia y seguridad; en 7, hay áreas óptimas para descanso, y en 12, el personal de seguridad y custodia considera insuficiente el salario.
La CNDH plantea que este diagnóstico funcione como una herramienta para identificar fallas estructurales y orientar políticas públicas que garanticen la dignidad y los derechos humanos de las personas privadas de la libertad.
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