El dolor cubrió este martes a la comunidad de Texcalapa, perteneciente al municipio de Tehuitzingo, donde familiares, vecinos y amigos dieron el último adiós a las 10 víctimas del multihomicidio ocurrido en un rancho de la región mixteca poblana.
Después de que concluyeran las necropsias de ley, los cuerpos de las víctimas -seis hombres, tres mujeres y una bebé de apenas un mes con 10 días de nacida- arribaron durante la madrugada a la comunidad, donde ya eran esperados por decenas de personas que permanecieron en vela para acompañar a las familias.
El ambiente en Texcalapa estuvo marcado por el silencio, el llanto y las muestras de solidaridad de toda una comunidad golpeada por una de las tragedias más violentas registradas recientemente en Puebla.
La misa de cuerpo presente se realizó en una zona techada de un patio comunitario. Ahí fueron colocados, uno junto a otro, los ataúdes color caoba de los adultos y los féretros blancos destinados para los dos adolescentes y la bebé que pereció por asfixia luego que su madre con su cuerpo la protegió de las balas.
A un costado de los féretros se acomodaron decenas de arreglos florales enviados por familiares, amigos y habitantes de la comunidad. También destacaron globos blancos y veladoras encendidas que acompañaron la ceremonia religiosa.
Durante la celebración litúrgica, la música de mariachi y banda acompañó los rezos y el llanto de los deudos. Algunos familiares apenas podían mantenerse en pie mientras abrazaban fotografías de sus seres queridos.
La tragedia conmocionó no solo a Texcalapa, sino a toda la región mixteca, donde cuatro de las víctimas eran conocidas por trabajar en el rancho donde ocurrió el ataque, mientras que el resto eran integrantes de la familia Torres.
Horas después de la misa comenzó el cortejo fúnebre rumbo al panteón municipal. La procesión avanzó lentamente sobre caminos de terracería, encabezada por una patrulla y seguida por familiares, vecinos, músicos de banda y los vehículos que trasladaban los cuerpos.
El sonido de los instrumentos se mezcló con los rezos y las lágrimas de quienes caminaban detrás de los féretros.
Siete de las víctimas fueron sepultadas durante la tarde en el cementerio de la comunidad. Dos más serían enterradas poco antes de las 17:00 horas y otra persona recibiría sepultura fuera de Texcalapa.
En el recorrido, habitantes salieron de sus casas para despedir a las víctimas y acompañar a las familias en señal de duelo.
Mientras la comunidad despedía a sus muertos, la Fiscalía General del Estado de Puebla informó sobre la detención de Juan Manuel N., alias “El Pony”, señalado como presunto responsable del multihomicidio.
La fiscal Idamis Pastor Betancourt explicó que la captura se logró tras diversos actos de investigación realizados luego de la masacre ocurrida la madrugada del 17 de mayo.
De acuerdo con las primeras indagatorias, el crimen habría derivado de conflictos familiares relacionados con propiedades y bienes heredados y “El Pony” fue identificado como sobrino de Cecilio Torres, uno de los fallecidos.
Las autoridades estatales señalaron que aún falta detener a dos personas más presuntamente implicadas en el ataque ocurrido en el rancho de Texcalapa.
En tanto, los dolientes dan el descanso eterno a las víctimas y se mantienen herméticos a los medios de comunicación, principalmente porque el detenido y autor de la masacre en Tehuitzingo es familiar directo de los hoy fallecidos.