La tradición, el color y el talento de los artesanos de Atlixco cruzarán las fronteras de México. Dos grandes esculturas del Valle de Catrinas, uno de los proyectos culturales que distingue a este Pueblo Mágico de Puebla, iniciaron el viaje a Europa para ser exhibidas en Francia y Alemania, llevando consigo una de las figuras más representativas de la cultura mexicana.
El viaje comenzó el miércoles 26 de agosto, cuando las monumentales catrinas fueron embaladas y colocadas en un tráiler para ser trasladadas al aeropuerto. Desde ahí emprendieron el recorrido que las llevará primero a París y, posteriormente, a Berlín.
La presidenta municipal de Atlixco, Ariadna Ayala, destacó que detrás de estas esculturas existe el trabajo colectivo de artistas, artesanos, familias y voluntarios que han hecho posible que el talento atlixquense sea conocido más allá de México.
En París, Francia, las piezas serán exhibidas en la Plaza de la Concordia, como parte de un festival internacional gastronómico en el que participarán representantes de 60 países. Posteriormente, viajarán a Berlín, Alemania, donde formarán parte de actividades relacionadas con el Valle de Catrinas, marca registrada propiedad del Pueblo Mágico de Atlixco.
De acuerdo con Ayala, la presencia de las esculturas en Alemania tendrá un significado especial, pues estarán en una zona cercana a las embajadas de México, además del Humboldt Forum, en el corazón político y cultural de Berlín.
“Hoy salen nuestras Catrinas monumentales. Estamos felices y emocionados de llevar el corazón de Atlixco a través del arte, de la magia de los colores y de la maravilla que pueden hacer las manos atlixquenses”, señaló la alcaldesa.
Para que estas figuras monumentales pudieran emprender el viaje fue necesario el trabajo coordinado de artistas y artesanos, entre ellos Gaby, Luis y muchos otros atlixquenses, además de familias enteras que participan en la creación de las piezas. El resultado es una expresión artística que combina creatividad, tradición y orgullo por las raíces mexicanas.
Las catrinas no son solamente figuras decorativas. En México representan una manera particular de mirar a la muerte: con humor, color, identidad y memoria. Su imagen se encuentra profundamente vinculada con el Día de Muertos, una celebración reconocida por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
El Valle de Catrinas es una experiencia cultural y turística que cada año transforma distintos espacios abiertos del Pueblo Mágico de Atlixco con enormes esculturas inspiradas en la tradicional Catrina.
Las figuras son elaboradas por manos locales y posteriormente colocadas en diferentes puntos del municipio, creando un recorrido que permite a visitantes y habitantes descubrir el Pueblo Mágico mientras conocen una expresión contemporánea del arte mexicano.
Cada escultura requiere planeación, creatividad y trabajo artesanal. Los creadores deben definir el diseño, estructura, dimensiones, materiales, colores y acabados que darán personalidad a cada catrina.
La elaboración de estas monumentales figuras representa también una oportunidad para reconocer el talento de los artesanos de Atlixco. Detrás de cada pieza hay semanas de trabajo y la participación de personas que aportan sus conocimientos para convertir materiales (como carrizos, cartón, telas, pintura y engrudo) y estructuras en personajes llenos de color.
Ahora, ese esfuerzo podrá ser apreciado al otro lado del Atlántico. Francia y Alemania recibirán una muestra de lo que puede lograr Atlixco cuando sus familias, artistas, artesanos y autoridades trabajan juntos.
Así, las catrinas que nacieron entre las calles y manos creadoras de este Pueblo Mágico se convierten en embajadoras de Puebla y de México, demostrando que nuestras tradiciones pueden viajar, inspirar y conquistar nuevos corazones.