Un nuevo video difundido en redes sociales exhibe el presunto uso excesivo de la fuerza por parte de elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de Tlaxcala durante el desalojo de transportistas y agricultores que mantenían bloqueada la autopista México-Veracruz y el Arco Norte, a la altura de Nanacamilpa.
Los hechos ocurrieron la mañana de este martes, cuando policías antimotines intervinieron para retirar a campesinos y camioneros que cerraron la carretera federal México-Veracruz y Arco Norte, como parte de las protestas derivadas del paro nacional del sector.
El bloqueo en el Arco Norte inició desde el lunes 6 de abril, en el contexto de la movilización convocada por la Asociación Nacional de Transportistas (ANTAC) y el Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano (FNRCM), quienes exigen mejores condiciones para sus sectores y mayor seguridad en los tramos carreteros.
De acuerdo con los propios transportistas, alrededor de las 6:00 de la mañana de este martes se registró la intervención policial, en la que los elementos habrían utilizado gas lacrimógeno para dispersar a los manifestantes, obligándolos a replegarse.
Tras el operativo, las autoridades desplegaron grúas para retirar las unidades de carga y maquinaria agrícola que obstruían la circulación, particularmente en el tramo ubicado a la altura de Madero, entre los municipios de Nanacamilpa y Calpulalpan.
Los manifestantes denunciaron que sus vehículos, principalmente tractores, fueron asegurados sin que hasta el momento les hayan sido devueltos, mientras que la ANTAC acusó un presunto abuso de autoridad por parte de las fuerzas de seguridad durante el desalojo.
Antonio Martínez Velázquez, vocero del gobierno del estado de Tlaxcala y titular de la Coordinación de Comunicación (CCOM), recordó que la toma de las carretas y bloquear la circulación vehicular es un delito federal.
Respecto a la denuncia de los productores del campo, quienes señalaron que sus unidades fueron retenidas por los policías, Martínez Velázquez dijo que la maquinaria fue puesta a disposición de la autoridad ministerial y después será devuelta a sus legítimos propietarios.
Posteriormente, el gobierno del estado de Tlaxcala emitió un comunicado para dar a conocer los hechos ocurridos en la región poniente y subrayó que afectó la movilidad, el acceso a servicios y la vida cotidiana de miles de personas, por lo que se actuó para restablecer el orden y proteger el interés público.
Refirió que la administración de Lorena Cuéllar ha mantenido una política de puertas abiertas y que será el lunes 13 de abril cuando haya una mesa de diálogo directamente con la gobernadora de Tlaxcala.
Justificó que el bloqueo escaló hasta volverse insostenible después de 24 horas y 13 kilómetros de fila, lo que también vulneró la vida cotidiana de miles de ciudadanos.
El gobierno de Tlaxcala indicó que al poner en marcha el operativo, la respuesta de los manifestantes fue de una agresividad manifiesta, utilizando cohetones, tubos, maquinaria agrícola y amenazas directas de siniestros con diésel, poniendo en riesgo la integridad de los elementos de seguridad y de la población civil circundante. En contraste, la intervención estatal se realizó bajo protocolos de contención y “uso proporcionado de la fuerza”.
Informó que el operativo cumplió satisfactoriamente su objetivo: la circulación en las vías primarias se restableció con un saldo blanco y ni un solo detenido.