La piel de diversas especies de animales como las vacas, los borregos, las cabras y los chivos ancestralmente se han comercializado para la confección de diversas prendas.
Chamarras, bolsas, calzado y chalecos elaborados con piel son más que cotizados.
La lista de artículos que se elaboran con piel de algún animal es más que amplia: tapetes para los pies de cama o mesa de centro, cojines, cinturones, carteras, forro para artesanías como tequileros, morrales, llaveros y pulseras.
Además de utilizarse para la confección de calzado.
Por ejemplo, la piel de los chivos que se sacrifican para el tradicional mole de caderas no se desperdicia y recibe un tratamiento especial para ser vendida, por parte de los peleteros que las adquieren.
Por otra parte, no es raro encontrar en algunos municipios en venta la piel de diversos animales, que son curtidas para su uso en el hogar, y que son lucidas con orgullo por sus poseedores.
El debate sobre la venta de pieles
Sin embargo, las asociaciones protectoras de animales históricamente han mantenido un debate en torno al tema, destacando algunos inconvenientes.
Entre ellos, que se trata de un lujo innecesario y la existencia de prendas alternativas, la eventual extinción de las especies y el sacrificio de millones de animales.
Las peleterías en Puebla
De hecho, las peleterías son establecimientos especializados en la venta y tratamiento de las pieles y donde se pueden adquirir de manera segura, por lo que hace referencia a su origen y el tratamiento que recibieron para su preservación.
Tepeaca, Amozoc y Tehuacán son algunos de los municipios donde los peleteros adquieren entre otras las pieles de chivo, borrego, res, becerro e incluso conejo, que son procesadas para su aprovechamiento comercial.
En Puebla hay un importante número de peleterías e incluso esporádicamente se presentan exposiciones temporales en las que se comercializan productos elaborados con piel.
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