La caza deportiva es un tema polémico, sobre todo, entre animalistas que defienden los derechos de las especies.
En México es una actividad regulada a través del gobierno federal.
Es la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales la que lleva un registro de licencias de caza deportiva a través de pagos que van de los 757 pesos a los 2 mil 355, según los modelos de permiso anual o indefinido.
Por otro lado, la dependencia limita los espacios y también los tiempos de temporadas de caza que cada año se publican a detalle.
Para el período que contempla entre el segundo semestre de 2023 y el primero de 2024 ya se publicó un listado de lo que está permitido.
El registro se desglosa por estado, especies, fechas en las que se autoriza y los límites de posesión de animales por cazador.
En el caso de Puebla, existe autorización para la caza de 10 tipos de aves, 10 patos y cercetas, así como siete mamíferos.
Los periodos de autorización contemplan del 4 de agosto de 2023 al 3 de marzo de 2024, aunque las fechas varían según cada especie.
Los animales que más permiten para la caza son los patos y dos especies de palomas que contemplan hasta 30 ejemplares.
En el caso de los mamíferos, la autorización más numerosa es la de los conejos castellanos y conejos del desierto en donde se permiten hasta seis.
Otros mamíferos que se encuentran dentro de esta lista son el coyote, coatí pecarí y el venado cola blanca con los que se permite un límite de posesión de un ejemplar por cazador.
A pesar de que el gobierno federal busca tener un control para no generar un desequilibrio en la producción natural de la fauna, ha sido superado por la caza ilegal.
Tan solo en este 2023 se ha denunciado la cacería ilegal en dos ocasiones. La primera en los límites de Puebla y Oaxaca ocurrió en enero, mientras que en junio se denunció actividad ilegal fuera de temporada en el municipio de Jolalpan.
La dependencia federal que lleva el control de los cazadores y los límites permitidos ha abierto algunas líneas de denuncias, sobre todo para la caza ilegal del venado cola blanca a través de sus canales de comunicación.
Las sanciones por practicar la cacería ilegal están previstas en el Código Penal Federal y contemplan penas de prisión y económicas.
Las primeras van de uno a nueve años de prisión y las económicas pueden alcanzar de 300 a 3 mil veces de Unidad Mínima de Actualización (UMA) que en 2023 van de 3 mil 113 a 31 mil 122 pesos.
Dicha Secretaría reconoce unidades de manejo ambiental que permiten el desarrollo y aprovechamiento de la vida silvestre, es decir, la cacería.
Estos espacios son de particulares y deben cumplir con medidas que garanticen la existencia de fauna y flora.
Algunas sólo son para el cuidado del medio ambiente, pero otras más prevén el aprovechamiento de la vida silvestre con actividades como la caza.
En el caso de Puebla esto se observa en algunos municipios de la zona sur como Chiautla y Teotlalco, que incluso han sido considerados por la academia para analizar los efectos económicos de esta actividad en poblaciones rurales.