La Fiscalía General del Estado (FGE) de Puebla indaga el suministro de fentanilo a una niña intoxicada por tamales en Huauchinango, luego de que estudios toxicológicos detectaran también presencia de barbitúricos. La autoridad ministerial busca determinar si la medicación respondió a criterios clínicos adecuados o si hubo un uso indebido de estos fármacos.
En entrevista con Azucena Uresti, la fiscal Idamis Pastor Betancourt explicó que la dependencia abrió primero un expediente de atención temprana y posteriormente una carpeta de investigación para esclarecer los hechos.
La funcionaria señaló que, además del resultado positivo a fentanilo, también se detectaron barbitúricos en la menor, por lo que la indagatoria se centra en el tratamiento hospitalario que recibió.
“Tenemos que ver primero a la víctima. Haremos las indagatorias necesarias para conocer la razón por la cual se les suministraron barbitúricos, porque no solamente salió positivo a fentanilo, sino también a barbitúricos. Entonces es un tema de medicación”, indicó.
Ante los cuestionamientos sobre si el uso de fentanilo podría constituir una negligencia, la fiscal respondió que esa vertiente será parte de una investigación paralela, a fin de determinar si existió un exceso o un error en la aplicación de medicamentos.
De acuerdo con la FGE, el barbitúrico es un medicamento sedante que sí se utiliza en el tratamiento de trastornos convulsivos, mientras que el fentanilo es un opioide empleado principalmente como anestésico o para el manejo del dolor.
La niña de 10 años permaneció hospitalizada durante tres días tras presentar convulsiones. Según la autoridad estatal, el resultado positivo a fentanilo podría estar relacionado con el tratamiento médico recibido durante su estancia en el hospital.
La investigación busca establecer con precisión cuál fue la razón clínica para administrar ambos fármacos y si su uso se ajustó a los protocolos médicos vigentes.
El caso se remonta al 14 de febrero, cuando siete menores consumieron tamales adquiridos en un puesto de la colonia El Potro, en el municipio de Huauchinango. Posteriormente presentaron síntomas como mareo, vómito, desorientación y deshidratación, por lo que fueron trasladados al Hospital General de Huauchinango.
Seis de los menores fueron estabilizados y dados de alta. Sin embargo, una niña requirió hospitalización prolongada debido a convulsiones y a los resultados toxicológicos.
El tema llegó incluso a la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien solicitó a la Fiscalía General de la República (FGR) investigar si efectivamente los alimentos contenían fentanilo, cómo habría llegado esa sustancia a los tamales y quiénes serían los responsables.
La FGE de Puebla mantiene abierta la carpeta de investigación para esclarecer tanto la posible contaminación de los alimentos como el tratamiento médico brindado a la menor.
Las autoridades estatales han señalado que se dará seguimiento a las familias a través de instancias de salud y asistencia social, mientras continúan los peritajes y análisis correspondientes.
El caso de la niña intoxicada por tamales en Puebla y el presunto suministro de fentanilo y barbitúricos se mantiene como uno de los temas prioritarios en la agenda local, debido a la gravedad del señalamiento y al impacto social que ha generado.