Hace más de 20 años, el gobierno federal puso en marcha el programa Pueblos Mágicos con el objetivo de lograr un mayor desarrollo económico local, crear empleo y elevar el nivel de bienestar de las comunidades, a partir de explotarlos con fines turísticos.
Desde entonces, poco más de cien municipios del país han obtenido dicha denominación y con ello, atraído a miles de turistas año con año que desean conocer por qué recibieron la distinción de Pueblo Mágico.
En el estado de Puebla las localidades que tienen este título son: Atlixco, Cuetzalan, Chignahuapan, San Pedro y San Andrés Cholula, Huauchinango, Pahuatlán, Tetela de Ocampo, Tlatlauquitepec, Xicotepec y Zacatlán.
Y este lunes 26 de junio del 2023 se sumaron Huejotzingo y Teziutlán.
Sin embargo, es en Chignahuapan y Zacatlán donde se comienza a registrar el fenómeno de la gentrificación, pues la gente del campo comienza a abandonar sus cultivos para llevar a cabo actividades relacionadas al sector turístico.
También comienzan a migrar y a vender sus predios a firmas inmobiliarias que los ofrecen en lotes o como viviendas tipo cabañas, rodeadas de la naturaleza de la zona serrana.
“La gentrificación hace referencia a que distintos sectores de la población con mayor capacidad económica se apropian de espacios urbanos que presentan ciertas cualidades, por ejemplo, áreas verdes, buena ubicación, equipamiento, infraestructura y zonas culturales que son muy buscadas por el capital inmobiliario”, detalló Luis Alberto Salinas Arreortua, investigador del Instituto de Geografia de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) a propósito de este fenómeno social.
Añadió que en los sitios antes empobrecidos pero con varias cualidades, se construyen inmuebles para gente de ingresos medios y altos. Por sus limitados recursos económicos, los originarios no pueden continuar con el alquiler en sus lugares y se mudan.
A lo largo de la carretera que conduce a ambas localidades en la Sierra Norte de Puebla, a una distancia de 10 minutos entre una población y otra, se pueden encontrar letreros con venta de lotes o casas.
En agencias inmobiliarias en internet también hay una amplia oferta de lotes en venta, a precios que llegan a superar el millón de pesos, entre los que destacan predios ubicados al frente o aledaños al Valle de Piedras Encimadas en Zacatlán.
Mientras que en Chignahuapan los anuncios resaltan la venta de casas en fraccionamientos con estilo de cabaña, rodeadas de áreas verdes y boscosas.
Algunos ejemplos son los siguientes:
Lote Campestre “El Bosque”, venta de superficie total de 3 mil metros cuadrados a 1 millón 800 mil pesos. A 10 minutos del centro de Zacatlán. Ideal para proyectos campestres de cabañas.
Vive en natural en "Valle de Piedras Encimadas". Tipo de vivienda: Rancho. 2 mil 500 metros cuadrados de superficie a un precio de 500 mil pesos.
“Crea con tu familia tu nuevo hogar, rodeado de naturaleza y áreas naturales. Vive en la tranquilidad de Zacatlán. Terreno eco-forestal, en áreas naturales. Colinda con el Valle de Piedras Encimadas. Formaciones rocosas endémicas dentro del terreno”, se lee en el anuncio.
Para este municipio se encuentran diversos anuncios de venta de lotes o casas en fraccionamientos.
En la colonia Romero Vargas se venden casas de 108 metros cuadrados de construcción y 100 metros cuadrados de superficie a un costo de 1 millón 595 mil pesos.
Son viviendas de tres recámaras, dos baños, un estacionamiento, sala-comedor, cisterna y acabados de lujo.
Otra oferta destaca la venta de lotes frente al campus de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) en Chignahuapan, con un costo de 350 mil pesos por 200 metros cuadrados de superficie.
Para Jafet Quintero Venegas, del Instituto de Investigaciones Sociales (IIS) de la UNAM, el turismo también puede ser endeble y los Pueblos Mágicos compiten entre ellos.
Consideró que generalmente se trata de localidades que cuentan con un pasado asociado con el orden de lo rural, una arquitectura digna de ser vista o algún otro elemento como alguna festividad que pueda ser de interés para los visitantes y mercantilizada hacia el exterior.
Pero, al parecer se ha dado una transformación en el sector agrícola y las tierras que antes servían para la subsistencia local, para producir bienes de consumo cotidiano de la población, están desapareciendo. La utilización del campo ahora satisface las necesidades de los turistas, antes que las locales, destacó la especialista.
De igual forma se produce un proceso de gentrificación (encarecimiento) en los centros históricos de las localidades.
En el auge por captar turistas, esos sitios empiezan a transformarse, y donde había viviendas de la población local, ahora hay galerías de arte, cafeterías, restaurantes u hoteles.
Además, la mayoría de los dueños son extranjeros porque tienen la posibilidad de comprar una vieja casona en una localidad y convertirla en hotel y los lugareños se insertan como empleados.