Desde el martes 3 de febrero, el gobierno del estado inició el operativo para el retiro de unidades de transporte público que no pasaron la revista vehicular, por lo que concesionarios y choferes consideran que, al cumplir con esta revisión, es tiempo de que se autorice un aumento en la tarifa de 8.50 pesos a 12 pesos por usuario.
Silvia Tanús Osorio, titular de la Secretaría de Movilidad y Transporte del estado de Puebla, comentó que los concesionarios tuvieron el tiempo suficiente para ponerse en regla; se otorgaron facilidades sin precedentes, estímulos fiscales reales y acompañamiento institucional.
Además, con la revista vehicular —un proceso que no se realizaba desde hace más de 12 años— se logró actualizar el padrón de concesionarios y permisionarios en Puebla, el cual es de 24 mil 730 unidades de transporte público.
De ese total, 3 mil 137 concesionarios y permisionarios no se presentaron a la revista vehicular, a pesar de estar al corriente en sus pagos y con vehículos vigentes, principalmente taxis, a quienes se les permitirá realizar la revista vehicular con el pago de su multa correspondiente.
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Al ser cuestionada durante la mañanera del martes 3 de febrero sobre la petición que hacen algunos concesionarios y permisionarios para que aumente el costo del transporte público, la funcionaria estatal respondió de manera determinante.
Tanús Osorio dijo que actualmente no hay condiciones para que se autorice un aumento en la tarifa para los usuarios del transporte público y agregó: “yo creo que, con todo respeto, mal quedan (los concesionarios) ante la ciudadanía pidiendo aumento de tarifa cuando las unidades se están deshaciendo”.
La funcionaria estatal señaló que el gobierno del estado ha sido muy claro en indicar que, en el momento en que se brinde un servicio digno, habrá un aumento de tarifas, el cual también será resultado de un estudio que no perjudique a la ciudadanía.
Al ser cuestionada sobre cuántos años tiene el camión más viejo que circula por las calles de Puebla, compartió que hay concesionarios que dicen que su unidad alcanza hasta un millón de kilómetros; sin embargo, la realidad es que se trata de unidades en malas condiciones que no garantizan un servicio de calidad para los usuarios.
La Secretaría de Movilidad y Transporte tiene 363 expedientes integrados de concesionarios y permisionarios que han entregado su documentación para hacerse acreedores al apoyo del 20 por ciento, que puede servir como enganche, a fondo perdido, del programa de Modernización del Transporte Público, el cual cuenta con una bolsa de 200 millones de pesos.
Al respecto, el gobernador Alejandro Armenta dijo que para el próximo año habrá más recursos, ya que les interesa que se dé el cambio de unidades por unas más modernas, lo que beneficiará a los usuarios, pero también a los transportistas, debido a que muchos gastos en insumos se reducirán al contar con unidades nuevas.
“Que sea un recurso que pueda financiar el enganche de una nueva unidad con las características que tienen que ver con el cuidado del medio ambiente y la seguridad para el usuario. Este beneficio no es para una persona que tiene 300 o 500 concesiones, porque eso ya es una industria, sino para personas que tienen una o dos unidades”, aclaró.
Este miércoles 4 de febrero continuaron presentándose largas filas en algunas calles de Puebla, debido a la poca frecuencia de unidades del transporte público, lo que provocó que usuarios llegaran tarde a la escuela, a sus centros de trabajo o a otros compromisos.
De acuerdo con las autoridades estatales, la baja frecuencia de unidades en algunas rutas del transporte público se debe a que ya no pueden circular las unidades consideradas piratas.
“Dentro de los propios transportistas establecidos hay unidades que están pintadas, pero tienen placas sobrepuestas. Ellos no salieron porque saben que están sujetos a revisión. Así como ven a la ciudad hoy, es una ciudad sin piratas”, expresó Silvia Tanús Osorio.