Tras más de tres meses de intensa búsqueda, autoridades localizaron los cuerpos sin vida de Adolfo López Saldaña y Marco Antonio Sarmiento García, trabajadores de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) reportados como desaparecidos el pasado 26 de junio.
Los restos de los empleados de la CFE fueron ubicados en una zona boscosa del municipio de Huauchinango, Puebla, en las inmediaciones de la autopista México-Tuxpan. Por este caso, la Fiscalía General de la República (FGR) mantiene a ocho personas vinculadas a proceso por el delito de secuestro agravado.
Elementos de la Fiscalía General de la República, en conjunto con la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas, ubicaron los restos en un avanzado estado de descomposición. La identificación preliminar de Adolfo López Saldaña, de 40 años, y Marco Antonio Sarmiento García, de 60, se logró gracias a los uniformes oficiales de la CFE y pertenencias que aún conservaban.
Los hechos se remontan a la mañana del viernes 26 de junio, cuando ambos trabajadores salieron de las instalaciones de la CFE en Huauchinango a bordo de vehículos oficiales (entre ellos una camioneta Chevrolet Silverado blanca, modelo 2024) para realizar labores de tendido de cableado en la región.
Según las investigaciones, mientras transitaban por el tramo carretero rumbo a Hidalgo, una de las unidades sufrió un percance mecánico a la altura del municipio de Acaxochitlán. Cuando su compañero acudió al lugar para asistirlo, ambos habrían sido interceptados y despojados de sus vehículos por un grupo delictivo.
Días después, el 28 de junio, las camionetas fueron localizadas por las autoridades en la zona de La Mesa de Acaxochitlán, sin placas de circulación ni los logotipos de la CFE.
El tramo de la autopista México-Tuxpan que atraviesa Acaxochitlán ha sido señalado de forma recurrente por automovilistas debido a constantes robos con violencia. Ante la gravedad de los hechos, las indagatorias fueron atraídas por las autoridades federales en coordinación con las fiscalías estatales de Puebla e Hidalgo.
Como parte del seguimiento de las investigaciones, la FGR confirmó que el pasado 31 de agosto se logró la detención y vinculación a proceso de ocho personas (cuatro hombres y cuatro mujeres) acusadas del delito de secuestro agravado en contra de los dos electricistas.
Tras la localización de los cuerpos, las autoridades continuarán con las diligencias de ley para esclarecer totalmente las causas del deceso y deslindar responsabilidades.
Cabe mencionar que la zona de la Sierra Norte de Puebla ha estado bajo un fuerte escrutinio en materia de seguridad debido a diversos hechos delictivos y anomalías registradas en la región.
Recientemente, autoridades federales aseguraron en el vecino municipio de Tlaola una compleja granja de criptominería que operaba con más de mil equipos especializados conectándose de forma irregular a la red eléctrica de la zona, muy cerca de la infraestructura hidroeléctrica de Nuevo Necaxa y Huauchinango.