La celebración de Día de Muertos distingue a México, porque es el periodo que las familias dedican a recordar, con ofrendas y flores de cempasúchil, a las personas que ya fallecieron.

A lo largo del año se han presentado decesos en Puebla, algunos por hechos trágicos y otros por padecimientos, pero también los hay en situaciones extrañas o que no tienen explicación.

En marzo se conoció de dos muertes en distintos puntos de la ciudad, pero que ocurrieron el mismo día.

Fue el 31 de marzo cuando se conoció del fallecimiento de un hombre extranjero que pereció en el interior del baño de la vivienda que rentaba.

Su amigo lo encontró cerca de las 9:00 horas, cuando ingresó a la vivienda ubicada en la 11 Poniente número 317 de la ciudad de Puebla y al ingresar al baño se dio cuenta de que estaba sin vida, el joven tenía 28 años y se encontró en un avanzado estado de descomposición.

Por lo que se solicitó el apoyo al número de emergencia y elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) acudieron al auxilio junto con los paramédicos, quienes estimaron que el cuerpo sin vida había perecido desde hace 15 días.

Ese mismo día, pero en la zona de La Calera de la ciudad de Puebla, a las 9:58 horas se reportó la muerte de una joven de 30 años de edad en el Gimnasio Xtreme.

A decir de los testigos, la mujer acudió como todos los días a realizar su rutina, cuando de momento se desplomó en la caminadora donde se ejercitaba.

Personal del establecimiento intentó reanimarla, en tanto acudían paramédicos de Protección Civil, quienes confirmaron que el cuerpo ya no contaba con signos vitales.

Una tercera muerte en condiciones lamentables se conoció en mayo, siendo la víctima Alicia Esmeralda Islas Montiel, quien fue reportada por su familia como desaparecida desde el 4 de mayo cuando iba camino a su trabajo.

La movilización de la familia, la sociedad, las redes sociales y las autoridades estatales y de la Fiscalía General del Estado (FGE) permitió conocer horas después que el cuerpo sin vida de la joven de 30 años fue localizado en terrenos del municipio de San Juan Ixcaquixtla.

Por este hecho se detuvo a René N., pareja sentimental de Alicia, como presunto responsable de su feminicidio, luego de caer en una serie de inconsistencias en sus declaraciones.

Esta fue una de las muertes en el primer semestre del año que conmocionó a la sociedad poblana.

Para el 10 de agosto, la Comisión de Derechos Humanos (CDH) de Puebla informó que inició una investigación sobre el fallecimiento de un hombre al interior de la Comandancia de la Policía Municipal de Huauchinango, luego de haber sido detenido el 7 de agosto.

El organismo dio a conocer que abrió una queja de oficio e integró un equipo multidisciplinario que se desplegó al lugar de los hechos en donde lograron contactar a la esposa y familiares de la persona fallecida.

Lo anterior, luego de que se conoció que el hombre identificado como Pablo N., de 39 años, fue detenido durante la noche del 7 de agosto, presuntamente por el robo de un perro, pero al día siguiente fue encontrado sin vida al interior de la celda, posteriormente fue trasladado al anfiteatro y se dio aviso a la familia, la cual demandó se esclareciera el caso y se castigara a los responsables.

Otros casos extraños donde la muerte estuvo presente ocurrieron el 20 de agosto, cuando la Coordinación de Protección Civil del Gobierno del Estado reportó el deceso de cuatro alpinistas en el Pico de Orizaba.



Los primeros reportes informaron que habían muerto dos alpinistas luego que cayeron por el lado sur del volcán, pero conforme avanzaron las horas y las labores de búsqueda, se confirmó la muerte de cuatro, dos de ellos originarios de Veracruz y uno más del municipio de Chalchicomula de Sesma.

Sobre las causas no se conoce qué fue lo que ocurrió, si fueron las condiciones del clima o se trató de un accidente.

Octubre fue un mes que inició con hechos muy violentos, entre ellos la muerte de cuatro integrantes de una familia en la comunidad de Tepexilotla, perteneciente al municipio de Zoquitlán, en la Sierra Negra de Puebla.

El 6 de octubre se conoció que poco antes del sismo que se registró esa noche, sujetos desconocidos ingresaron al domicilio de la familia Sandoval Rivera y dispararon en contra del jefe de familia, su esposa y los dos menores de edad, de 9 y 7 años.

Posteriormente, los cuerpos que estaban en la cocina de la vivienda los arrastraron a otra habitación de la vivienda y ahí les prendieron fuego.

Por este hecho, la Fiscalía General del Estado abrió la carpeta de investigación y días posteriores logró la detención de dos presuntos responsables, pero a la fecha se desconoce el móvil de este hecho.

También en octubre se reportó la extraña muerte de Daniela, una pequeña de 6 años, quien vivía en la calle 99 Oriente de la colonia Granjas de San Isidro, con su papá, la madrastra y los abuelos.

Las primeras versiones dieron a conocer que el papá acudió a un consultorio médico para que la pequeña fuera atendida, supuestamente después haber caído de las escaleras, pero el médico solo confirmó que el cuerpo ya no tenía signos vitales.

El médico se negó a emitir el certificado de defunción y dio parte a las autoridades, luego que observó distintos signos de violencia en el cuerpo de la menor.

Personal de la Fiscalía General del Estado acudió al domicilio, del cual les extrañó que pese a ser una vivienda en condiciones de pobreza, contaba con cámaras de video en la puerta y calle del inmueble.

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