Esperanza González Martínez, madre de Abner, exigió al juez la pena máxima para Gerardo N., párroco de la iglesia de San Juan Evangelista, ubicada en el municipio de Aquixtla, por el delito de violación equiparada.
En una conferencia de prensa, recordó que el acusado abusó de Abner cuando este tenía 7 años, hechos que se registraron el 26 de octubre de 2021 y de los cuales se han difundido videos en las redes sociales.
Desde la ciudad de Puebla, demandó justicia para que el juez Francisco Javier Orozco Treviño “no titubee y aplique todo el peso de la ley, sentenciando para proteger a la niñez y otorgando la pena máxima a Gerardo, un hombre que violó, lastimó y agredió sexualmente a mi hijo”, señaló.
González Martínez confía en que la sentencia no se postergue más y se dicte este mismo lunes 11 de diciembre, en la audiencia que tendrá lugar en la Casa de Justicia ubicada en la 11 Sur.
Asimismo, solicitó que el párroco sea expulsado de la Iglesia católica, ya que el caso de su hijo Abner no es el único conocido en el municipio de Aquixtla, en la Sierra Norte de Puebla.
Por otro lado, mujeres integrantes de la colectiva Red Plural de Mujeres reiteraron que constantemente han hecho pronunciamientos para que las autoridades juzguen con perspectiva de género y esperan que el juez del caso aplique la pena máxima.
“No nos sirven 7 años de sentencia, no nos sirve que esté poco tiempo. Nos sirve una cadena perpetua, nos sirven muchos años que ese sujeto esté alejado no solo de Abner sino de todos y todas las infancias, eso es lo que pedimos”, declararon.
También invitaron a todas las colectivas, a hombres y mujeres y a la sociedad en general a que asistan este lunes 11 de diciembre a la Casa de Justicia ubicada en la calle 11 Sur, a partir de las 16:00 horas, para exigir justicia para Abner.
Actualmente, el párroco Gerardo N. está en prisión preventiva, luego de haber sido reaprehendido.
Como informó El Universal Puebla, el párroco fue sorprendido in fraganti el 26 de octubre de 2021, un día después fue aprehendido y el 3 de noviembre de ese mismo año fue vinculado a proceso por violación equiparada.
Sin embargo, dos años después del proceso, el juez en turno Aarón Hernández Chino permitió que el párroco fuera liberado sin restricciones de medidas cautelares, a pesar de la existencia de pruebas y confesiones para aminorar la sentencia.
A esta liberación se sumaron varios amparos y el 17 de agosto se logró girar una nueva orden de aprehensión en su contra, la cual se concretó días después.
[Publicidad]





























