La tierra de Puebla es tan rica en historia que en más de una ocasión ha sorprendido a los arqueólogos durante obras y remodelaciones.
El caso más reciente se dio a conocer el 9 de junio cuando especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) supervisaban la remodelación de la Parroquia Lateranense de San Pedro Apóstol en Zacapoaxtla y localizaron restos.
Según un comunicado, se trató de un grifo esculpido en piedras de la época totonaca y náhuatl, así como vestigios de la primera ermita católica de la población.
Antes de este caso, el 7 de febrero fue la pirámide de Cholula la que demostró una vez más que no todo está descubierto en ella.
Durante obras de restauración en la estructura conocida como Escalinata del Pocito se identificaron primero unos braceros que se cree pudieron servir para iluminar la pirámide.
Posteriormente, hallaron una escultura cilíndrica que es una de las formas de representar a Tláloc, Dios de la Lluvia.
Los hallazgos accidentales durante otras obras también han dejado al descubierto la historia posterior a la Conquista.
Un caso de ello lo informó el INAH en marzo de 2022 cuando en trabajos de remodelación del templo de San Francisco identificaron 20 osamentas y algunos restos de prendas y accesorios.
Según los especialistas se cree que se remontan a los años 1862 y 1867 cuando ocurrió la intervención francesa y en la zona centro se realizaron entierros.
En años previos, las obras y remodelaciones han permitido también hallazgos en la ex fábrica textil de San Francisco, en San Pedro y San Andrés Cholula e incluso en inmuebles privados como la Casa del Mendrugo, en el Centro Histórico de Puebla.