Ángel N., entrenador de gimnasio y fisicoculturista de San Pedro Cholula, fue vinculado a proceso por un juez de control por su presunta responsabilidad en el asesinato de sus padres y el ataque contra su hermano menor de edad.
Durante la audiencia inicial celebrada en la Casa de Justicia de San Andrés Cholula, el juez de control determinó que la detención fue legal y ordenó su vinculación a proceso. Además, le impuso la medida cautelar de prisión preventiva oficiosa, por lo que permanecerá recluido mientras continúan las investigaciones.
La autoridad judicial concedió un plazo de investigación complementaria de hasta cinco meses para esclarecer los hechos ocurridos la noche del sábado 25 de julio en el fraccionamiento Fuentes del Camino Real 1, en la junta auxiliar de Santiago Momoxpan, perteneciente al municipio de San Pedro Cholula.
La Fiscalía General del Estado le imputó tres delitos derivados de los hechos registrados en la casa de sus padres:
El adolescente fue estabilizado por paramédicos y trasladado a un hospital, donde continúa bajo atención médica.
De acuerdo con las investigaciones, la noche del sábado 25 de julio Ángel N. llegó a la casa de sus padres ubicada en el fraccionamiento Fuentes del Camino Real 1 y presuntamente les disparó con un arma de fuego.
Vecinos reportaron haber escuchado varias detonaciones, por lo que solicitaron apoyo a las autoridades. Policías municipales ingresaron al domicilio y localizaron a tres personas heridas.
Paramédicos de Protección Civil confirmaron que los padres del ahora imputado ya no contaban con signos vitales, mientras que el adolescente fue trasladado de emergencia a un hospital.
Trascendió que al momento de cometer el ataque, Ángel N. presuntamente se encontraba bajo el influjo de sustancias alucinógenas, una línea de investigación que continúa siendo analizada por la Fiscalía.
La autoridad también investiga la mecánica de los hechos y el móvil, pues aún no se precisa si las víctimas perecieron por arma de fuego como dijeron los vecinos, o por golpes brutales que les proporcionó el entrenador, como trascendió por algunos testigos.
Antes de su detención, Ángel N. era conocido en redes sociales como entrenador profesional, especialista en nutrición deportiva y promotor de un estilo de vida fitness.
Personas cercanas señalaron que durante su infancia y adolescencia sufrió bullying debido a su sobrepeso, situación que lo llevó a involucrarse en el fisicoculturismo y competir en diversos torneos en México y Estados Unidos. Sin embargo, posteriormente enfrentó problemas de adicciones y, según testimonios, apenas tenía dos semanas de haber salido de un centro de rehabilitación donde había sido internado por decisión de sus padres.
Horas antes del doble homicidio publicó un video en redes sociales en el que aseguró ser un "loco por creer en Cristo". Asimismo, vecinos afirmaron que, al momento de su detención, abrió la puerta voluntariamente a los policías y pronunció frases incoherentes con contenido religioso, asegurando que "Dios lo había escogido" para renovar la zona e invitando a los agentes a entrar al domicilio porque, según dijo, "Dios me está llamando".
Con la vinculación a proceso, el caso continuará su curso judicial mientras la Fiscalía reúne más pruebas para sustentar la acusación.