Quién es "El Bukanas", el criminal más buscado que se escondía en un Pueblo Mágico de Puebla es una de las dudas que surgen tras su detención en la localidad de Tres Cabezas, en el municipio de Chignahuapan, Puebla. Roberto de los Santos de Jesús, conocido como “El Bukanas”, fue capturado luego de permanecer casi una década en la mira de autoridades federales y estatales por su presunta participación en delitos de alto impacto.
Chignahuapan, en la Sierra Norte de Puebla, se convirtió en el punto clave donde fue ubicado el presunto líder criminal. Este Pueblo Mágico es conocido por su entorno natural de montañas, bruma constante, lagunas y aguas termales, además de su actividad artesanal y turística.
De acuerdo con información oficial, en esta región se realizó el operativo de captura que permitió ubicar a “El Bukanas”, quien era considerado uno de los principales objetivos prioritarios en el estado.
La detención de Roberto de los Santos de Jesús ocurrió el sábado 18 de abril de 2026 en un operativo coordinado por la Secretaría de Marina y la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de Puebla, encabezada por el vicealmirante Francisco Sánchez González.
El presunto líder criminal fue trasladado de inmediato a la ciudad de Puebla bajo un fuerte dispositivo de seguridad. Hasta el momento, las autoridades no han revelado detalles precisos sobre la forma en que fue ubicado.
Su captura representa el cierre de una búsqueda que se extendió por más de diez años.
“El Bukanas” era considerado uno de los principales generadores de violencia en Puebla y Veracruz. Desde 2017 figuraba en la lista de objetivos prioritarios por su presunta relación con delitos como:
Autoridades lo señalan como líder de una célula delictiva con operación en el llamado Triángulo Rojo, una de las zonas más afectadas por el robo de hidrocarburos en Puebla.
De acuerdo con reportes de inteligencia, la organización encabezada por “El Bukanas” operaba principalmente en municipios como Palmar de Bravo, Tecamachalco, Acatzingo, Tepeaca y Los Reyes de Juárez.
Su grupo no solo se dedicaba a la extracción ilegal de combustible, sino también a su distribución y venta en distintos puntos del centro del país. Además, se le atribuye participación en otros delitos como robo a transporte de carga y extorsión.
Durante casi una década, múltiples operativos no lograron su detención. En distintos momentos, logró evadir a fuerzas federales y estatales en la región del Triángulo Rojo y zonas serranas de Veracruz.
Las autoridades incluso ofrecieron recompensas económicas por información que llevara a su captura, sin resultados durante años.
Uno de los elementos más relevantes de su trayectoria es su pasado como integrante de corporaciones policiacas en Veracruz. Reportes señalan que se desempeñó como policía municipal y comandante, lo que le habría permitido conocer rutas estratégicas y dinámicas de seguridad.
Posteriormente, fue vinculado con estructuras criminales relacionadas con el robo de hidrocarburos y con organizaciones como el Cártel de Los Zetas, antes de consolidar su propio grupo delictivo.
Con su captura, las autoridades buscan debilitar las estructuras criminales que operaban bajo su mando en Puebla y Veracruz. Sin embargo, especialistas en seguridad advierten que el reto será evitar la reconfiguración de estas redes delictivas.
La información que aporte durante su proceso podría ser clave para entender la operación de grupos dedicados al huachicol en la región.