La mañana de este 24 de diciembre, el gobernador
Sergio Salomón encabezó una ceremonia con motivo del quinto aniversario luctuoso de los exgobernadores Martha Erika Alonso Hidalgo y Rafael Moreno Valle Rosas.
La ceremonia tuvo lugar en Casa Aguayo, sede del gobierno del estado, donde también estuvo presente Gaby Bonilla, presidenta honoraria del Sistema Estatal para el Desarrollo Integral de la Familia (SEDIF) y cada uno de los titulares de las dependencias del gobierno.
Céspedes Peregrina reconoció a los exmandatarios por trabajar incansablemente por Puebla, impulsando el desarrollo económico, de servicios e infraestructura.
Señaló que, como comunidad e independientemente de los colores partidistas, es un deber recordar y valorar sus contribuciones, pues más allá de filias y fobias, ambos se distinguieron por el amor que le tenían a Puebla.
Por su parte, el secretario de la Función Pública, Juan Carlos Moreno Valle Abdala, expuso que esta ceremonia luctuosa simboliza la reconciliación de distintas identidades políticas y la unión de todas y todos los poblanos.
Posteriormente, montaron una guardia de honor y guardaron un minuto de silencio.
En tanto, en la Catedral de Puebla el arzobispo Víctor Sánchez Espinosa, presidió una celebración eucarística en la que pidió por el eterno descanso de quienes murieron la tarde del 24 de diciembre de 2018, tras el colapso del helicóptero en el que viajaban.
“Pedimos por tus hijos Rafael Moreno Valle Rosas, Martha Erika Alonso Hidalgo, Héctor Baltazar Mendoza, Marco Antonio Tavera Romero y Roberto Coppe Obregón, a quien llamaste hace cinco años de este mundo a tu presencia. Concédeles que, así como han compartido la muerte de Jesucristo, compartan también con él la gloria de la resurrección”, expresó al inicio de la misa dominical.
Cabe recordar que el accidente de la aeronave se registró en campos de cultivo en las inmediaciones del municipio de Coronango, zona conurbada de Puebla.
Por estos hechos se detuvo a nueve personas, de las cuales cuatro lograron llevar su juicio fuera de prisión, mientras que los cinco restantes permanecen en la cárcel de Huejotzingo en espera de ser procesados y sentenciados.