Los túneles de Cholula reabrirán antes de terminar 2026, confirmó Gustavo Donnadieu Cervantes, titular del Centro INAH Puebla, quien señaló que actualmente se afinan los últimos detalles técnicos para que el recorrido de la Gran Pirámide vuelva a recibir visitantes.
El funcionario explicó que todavía no existe una fecha definitiva para la reapertura, pero adelantó que será anunciada próximamente, una vez que concluyan los trabajos que se realizan en el sitio arqueológico.
Durante el periodo de cierre se realizaron trabajos de consolidación en algunas áreas de los túneles, además de labores relacionadas con la conservación de las estructuras.
El proyecto también contempla una renovación de la museografía, con nuevos datos y contenidos para ofrecer a los visitantes mayor información sobre el sitio y los elementos arqueológicos que pueden observarse durante el recorrido.
Los túneles de la Gran Pirámide de Cholula permanecieron cerrados al público durante varios años, periodo en el que se realizaron trabajos de conservación y rehabilitación en algunas zonas del recorrido.
De acuerdo con Gustavo Donnadieu Cervantes, durante este proceso fue necesario realizar trabajos de consolidación en determinadas áreas para mejorar las condiciones del sitio.
El cierre también permitió preparar una serie de adecuaciones para el regreso de los visitantes. Entre ellas se encuentra la instalación de nueva iluminación y un sistema de vigilancia al interior de los túneles, elementos que anteriormente no estaban disponibles propiamente dentro de estos pasadizos.
El objetivo, explicó el titular del Centro del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) Puebla, es ofrecer mejores condiciones de seguridad para quienes recorran nuevamente este espacio arqueológico.
Además, se contemplan modificaciones en el recorrido, entre ellas un torniquete en la salida para contribuir al control de los grupos.
El INAH confirmó que los túneles de Cholula reabrirán antes de que concluya 2026, aunque todavía no existe una fecha exacta para el regreso de los visitantes.
Donnadieu Cervantes señaló que el personal continúa trabajando en detalles técnicos y en la renovación museográfica, por lo que será en breve cuando se dé a conocer oficialmente el día de reapertura.
“Seguimos trabajando, ya estamos afinando detalles para que ya en breve les demos a conocer una fecha ya para poder abrir los túneles que tiene que ser en este año”, señaló el funcionario.
Por ahora, la rehabilitación física del túnel ya concluyó, de acuerdo con Martín Cruz Sánchez, administrador de la Zona Arqueológica de Cholula. Sin embargo, todavía se afinan con el INAH algunos elementos que formarán parte del recorrido renovado.
Entre los trabajos pendientes se encuentran aspectos relacionados con las maquetas, señalética y códigos QR, estos últimos destinados a proporcionar información histórica adicional a los visitantes.
El túnel que atraviesa la Gran Pirámide de Cholula no corresponde a una construcción prehispánica. Se trata de un pasadizo generado a partir de las exploraciones arqueológicas realizadas durante el siglo XX.
El recorrido permite observar diferentes etapas constructivas del basamento piramidal, además de elementos como paredes de adobe y paja, sistemas de drenaje y tableros decorativos.
Uno de los elementos más destacados del recorrido es el Mural de los Bebedores, una pintura relacionada con el consumo de pulque.
La Gran Pirámide de Cholula es uno de los principales atractivos arqueológicos de Puebla y su estructura está conformada por diferentes etapas constructivas realizadas a lo largo de varios siglos.
Con la reapertura, los visitantes encontrarán un recorrido que incorporará nueva iluminación, vigilancia y contenidos museográficos.
El INAH trabaja en la renovación de la información disponible para explicar distintos aspectos históricos y arqueológicos de la Gran Pirámide de Cholula.
Los códigos QR formarán parte de esta nueva propuesta y permitirán consultar información adicional durante la visita.
También se busca mejorar el control de los grupos mediante elementos instalados en el recorrido, con el objetivo de generar mejores condiciones para visitantes y para la conservación del patrimonio.
Por el momento, el INAH no ha informado si habrá modificaciones en el costo de acceso específicamente para ingresar a los túneles una vez que vuelvan a abrir.
La reapertura es esperada también por comerciantes y habitantes de Cholula, quienes han señalado que el regreso de visitantes puede contribuir a la actividad económica de la zona. Al mismo tiempo, vecinos han planteado la necesidad de mantener vigilancia para evitar daños al patrimonio arqueológico.
Por ello, mientras el INAH termina de definir los detalles, la expectativa es que los túneles de la Gran Pirámide de Cholula vuelvan a formar parte del recorrido turístico de este importante sitio arqueológico antes de que termine 2026.