La angustia de una familia comenzó con una llamada que ningún padre quisiera recibir. Su hija, una de las aspirantes de nuevo ingreso de la Escuela Normal Rural “Carmen Serdán”, en Teteles de Ávila Castillo, Puebla, pidió ayuda para salir del internado. Horas después, sus padres acudieron por ella.
La joven fue una de las estudiantes que logró abandonar el plantel en medio de denuncias sobre presuntas novatadas, falta de agua y alimentos, incomunicación y maltratos contra alumnas de nuevo ingreso.
De acuerdo con testimonios de familiares y estudiantes, algunas jóvenes permanecieron durante varias horas sin poder comunicarse libremente con sus padres.
Sus teléfonos celulares y pertenencias habían sido retirados temporalmente por integrantes del denominado Comité Estudiantil, aunque posteriormente les fueron devueltos, solo a las que logran salir.
La experiencia narrada por las jóvenes rescatadas preocupa a padres de familia y tutores sobre lo que ocurre durante el ingreso de nuevas alumnas a la Normal Rural de Teteles, una escuela que ha hecho su fama por este tipo de afectaciones a alumnas de nuevo ingreso.
Según los testimonios, algunas estudiantes originarias de Guerrero, Tamaulipas y otras entidades continúan dentro de la institución porque sus padres viven a cientos de kilómetros y no tienen recursos para trasladarse hasta Puebla.
La situación resulta todavía más delicada porque, según familiares, las estudiantes que permanecen en el plantel no tienen libertad para salir por su cuenta y algunas son obligadas a soportar las actividades de la llamada novatada.
Las jóvenes también rechazaron el contenido de un boletín difundido por la institución. Aseguraron que fueron obligadas a posar para fotografías en las que aparentaban estar contentas y que, después de esas imágenes, continuaron las condiciones que denunciaron.
El caso no es aislado. La Comisión de Derechos Humanos del Estado de Puebla (CDH Puebla) emitió en 2025 la Recomendación 13/2025 por hechos ocurridos durante la semana de inducción de 2024.
El organismo acreditó vulneraciones a los derechos humanos de dos estudiantes, una de ellas menor de edad, y determinó responsabilidad institucional de la Secretaría de Educación Pública por omisiones en el deber de cuidado. La recomendación incluyó prohibir expresamente las novatadas dentro de las instalaciones escolares.
Incluso, la investigación documentó testimonios sobre restricciones de agua, alimentos, higiene y comunicación durante aquella semana de inducción.
Ante las nuevas denuncias, familiares solicitan al Gobierno de Puebla garantizar que las estudiantes tengan agua, alimentos, comunicación y condiciones de seguridad, además de investigar cualquier posible acto de violencia.
La SEP estatal informó el 17 de agosto que instaló una mesa de atención en el exterior del plantel con autoridades de los tres niveles de gobierno para acompañar a padres de familia. También señaló que propuso sustituir las novatadas por una “Semana Cultural” y recordó que las actividades oficiales del ciclo normalista comenzarían el 31 de agosto.
La preocupación permanece: mientras algunas familias lograron sacar a sus hijas, otras esperan que las autoridades puedan garantizar que ninguna estudiante tenga que elegir entre soportar una presunta novatada o abandonar el sueño de convertirse en maestra.