Hay tradiciones que no solo se observan, sino que se sienten. El sonido de los huaraches golpeando el pavimento, el aroma del maíz recién cocido y los aplausos que acompañan cada paso volvieron a apoderarse de las calles de Tehuacán durante la edición 32 de la Carrera de la Tortilla, una celebración que desde hace más de tres décadas rinde homenaje a las mujeres que mantienen viva una de las actividades más representativas de Santa María Coapan.
Como ocurre cada primer domingo de agosto, cientos de familias salieron desde muy temprano para presenciar una competencia única en México, donde el premio más importante va mucho más allá de cruzar primero la meta: preservar una herencia cultural que ha pasado de generación en generación.
Este año participaron más de 600 mujeres y niñas, desde los 4 hasta más de 60 años de edad, quienes recorrieron entre tres y cinco kilómetros con un tenate cargado de tortillas o masa sujeto a la espalda mediante un tradicional rebozo.
Antes del silbato de salida llegó uno de los momentos más esperados: el tradicional pesaje. Las competidoras más pequeñas podían cargar apenas un kilogramo de tortillas, mientras que las categorías mayores debían portar hasta seis kilogramos sobre la espalda, tal como lo hicieron durante décadas las mujeres de Santa María Coapan cuando salían a vender su producto.
A las 9:00 de la mañana, el presidente municipal de Tehuacán, Alejandro Barroso Chávez, dio el banderazo de salida.
Desde el zócalo de Tehuacán hasta la junta auxiliar de Santa María Coapan, las corredoras avanzaron entre porras, música y cientos de espectadores que admiraban no solo su resistencia física, sino también la elegancia de su vestimenta tradicional.
Cabello trenzado con listones de colores, amplias faldas, mandil, huaraches y el inseparable tenate con tortillas hicieron que cada participante pareciera contar una historia distinta, pero con un mismo origen.
#Ahora 🤩 Decenas de mujeres de 4 a 51 años de edad participan en la 32° Carrera de las Tortillas en Santa María Coapan, #Tehuacán. pic.twitter.com/2DCj35c6UC— El Universal Puebla (@UniversalPuebla) August 2, 2026
La elaboración artesanal de tortillas representa el principal sustento económico de esta comunidad, donde alrededor de mil 500 mujeres se dedican diariamente a transformar el maíz en alimento.
Por ello, para competir no basta con inscribirse. Las participantes deben ser originarias de Santa María Coapan, portar el traje tradicional y cargar el tenate como símbolo del trabajo que distingue a las familias de la región.
Además de premios económicos, las ganadoras recibieron incentivos en especie como maíz y prensas para elaborar tortillas, herramientas que mantienen vivo este oficio.
La gran vencedora de la categoría Libre fue María de los Ángeles Montes de Jesús, de 25 años, quien cruzó la meta con seis kilogramos de tortillas en la espalda.
Su triunfo tuvo un significado especial: ganó justamente el día de su cumpleaños y de su santo, además de lograr el primer lugar en su segunda participación.
Declarada Patrimonio Cultural del municipio desde 2017, la Carrera de la Tortilla recuerda la ruta que durante años recorrieron las mujeres indígenas nahuas para vender tortillas hechas a mano.
La historia cuenta que salían de Santa María Coapan con los tenates cargados, protegían las tortillas para conservar el calor y caminaban más de cinco kilómetros hasta el mercado municipal y las casas de Tehuacán para obtener el ingreso con el que sostenían a sus familias.
Ese recorrido, que en otro tiempo fue una necesidad, hoy se transformó en una celebración del esfuerzo, la identidad y la resistencia de las mujeres coapeñas, quienes mantienen la tradición de vender sus productos en el mercado de Tehuacán.
Quien presencia la Carrera de la Tortilla entiende que no se trata únicamente de una competencia deportiva. Es un homenaje al maíz, a las raíces indígenas y a una tradición que sigue latiendo con fuerza después de 32 años.
Por eso, si alguna vez buscas una experiencia auténtica en Puebla, vale la pena apartar el primer domingo de agosto. Ver a cientos de mujeres correr con orgullo llevando a cuestas su historia, es una de esas postales que difícilmente se olvidan.