La autopista México-Puebla es una de las vialidades más útiles para la Angelópolis y su zona metropolitana debido a la conectividad con la capital del país.
Sin embargo, a pesar de su relevancia es una vía que llega a ser conflictiva por los constantes cierres carreteros.
En algunos casos, éstos se registran por obras de mantenimiento o accidentes graves, pero también por las manifestaciones en varias de las poblaciones que se ubican durante el trayecto.
Por ello es importante conocer que existen entradas y salidas que pueden convertirse en atajos si se toman a tiempo.
Las mismas llevan tanto a la carretera federal México-Puebla, como a otras vialidades que permiten llegar a la Ciudad de México como el Circuito Exterior Mexiquense.
Se ubica a la altura de la caseta de San Marcos y permite retornar tanto a Puebla como en la Ciudad de México, así como conectar con otras vías como la carretera federal.
Está a casi 11 kilómetros de la caseta anterior y a la altura del desarrollo habitacional Cumbres de la Montaña, permite retornar hacia la Ciudad de México sobre la misma autopista.
La población se ubica a unos 34 kilómetros de la caseta de San Marcos y cuenta con entradas y salidas en los dos sentidos que permiten tanto retornar sobre la misma autopista, como incorporarse a la carretera federal.
Es el entronque más grande en la autopista, se ubica a 63 kilómetros de la caseta de San Marcos, permite retornar en los dos sentidos sobre la misma vía e incorporarse tanto a la carretera federal como a vías que conectan con el Circuito Exterior Mexiquense y permiten llegar a la zona de la Ciudad de México que limita hacia el Poniente.
Es el punto más cercano a la ciudad de Puebla que permite retornar sobre la autopista y que se encuentra a 75 kilómetros de la caseta de San Marcos.