Padres de familia exhibieron en video el “cuarto oscuro” en el Colegio Carrusel Magone donde abusaban de alumnos, ubicado en la junta auxiliar Ignacio Romero Vargas, en Puebla capital, luego de que comenzaran a circular imágenes en redes sociales que evidencian este espacio señalado por menores como un sitio de castigo y abusos; ante la difusión del material, tutores se manifestaron para exigir la intervención de autoridades, mientras la Secretaría de Educación Pública (SEP) confirmó el inicio de una investigación y la suspensión de clases presenciales.
De acuerdo con testimonios de padres de familia, el llamado “cuarto oscuro” es un espacio oculto dentro del plantel que los propios alumnos identificaban como un lugar donde eran castigados. Las imágenes difundidas muestran que el sitio no solo funcionaba como área de resguardo, sino que contaba con condiciones para ser habitado, lo que ha generado mayor preocupación entre la comunidad escolar.
Los tutores señalaron que durante meses sus hijos les hablaron de este lugar, el cual también era referido como “cuarto secreto” o “puerta escondida”; sin embargo, acusaron que directivos del colegio negaron su existencia en reiteradas ocasiones.
La indignación creció luego de que padres de familia se concentraran afuera del colegio para exigir respuestas, bajo la consigna de que “los niños no mienten”. Según sus declaraciones, los menores eran llevados a este espacio como forma de castigo, además de que existen señalamientos de presuntos abusos.
Durante la manifestación, también acusaron que directivos y docentes abandonaron el plantel tras ser confrontados, lo que incrementó la tensión entre los asistentes.
En los videos que circulan en redes sociales se observa el interior del lugar, el cual tendría acceso desde áreas comunes como el salón de música y el patio. Asimismo, se aprecia que contaba con objetos y mobiliario que apuntan a un posible uso habitacional.
En uno de los materiales se escucha a padres cuestionar la existencia del espacio y la presencia de personas que aparentemente vivían ahí, situación que, señalaron, nunca fue informada a la comunidad escolar.
Tras la difusión de los videos y las denuncias, la Secretaría de Educación Pública en Puebla informó que ya inició una investigación para esclarecer los hechos. Como medida preventiva, se determinó que los alumnos continúen sus clases a distancia mientras avanzan las indagatorias.
Los padres de familia exigieron la presencia de autoridades educativas y ministeriales, así como el deslinde de responsabilidades por lo ocurrido al interior del colegio.
Entre las principales demandas de los tutores se encuentra una investigación a fondo, sanciones contra los responsables y garantías de seguridad para los estudiantes. También solicitaron transparencia por parte de la institución y acompañamiento de las autoridades.
El caso ha generado preocupación en Puebla, al tratarse de un plantel educativo donde, según las denuncias, existía un espacio oculto que habría sido utilizado para castigos y presuntos abusos, lo que mantiene la atención pública y mediática en el desarrollo de las investigaciones.