Han pasado cinco años desde que el socavón de Santa María Zacatepec, en el municipio de Juan C. Bonilla, sorprendió a Puebla, México y al mundo por su repentina aparición en medio de tierras de cultivo. Lo que comenzó como un fenómeno geológico que atrajo a medios nacionales e internacionales, hoy luce muy diferente.
El 29 de mayo se cumplieron cinco años de la aparición del socavón de Zacatepec, justo en terrenos de lo que fue la vivienda de la familia Sánchez Xalamihua, quienes fueron los primeros en alertar a las autoridades sobre esta oquedad.
Actualmente, el socavón de Zacatepec está convertido en una laguna natural donde nadan patos y habitan diversas especies de aves. El agua en el interior del socavón presenta una tonalidad verde y permanece rodeada por abundante vegetación.
En las paredes de la enorme oquedad han crecido hierba y maleza, mientras que el silencio del lugar solo es interrumpido por el trinar de las aves que han encontrado refugio en este espacio.
Desde los alrededores puede apreciarse un paisaje completamente verde que contrasta con el espejo de agua formado en el centro del hundimiento.
Sobre el horizonte destaca un cielo azul despejado que, por momentos, es cruzado por aeronaves que despegan o aterrizan en el Aeropuerto Internacional de Puebla Hermanos Serdán, ubicado a menos de tres minutos de distancia.
Aunque el sitio permanece cercado, algunas secciones de la malla de protección instalada por las autoridades estatales presentan daños y hundimientos. Incluso, vecinos reportan que en ciertos puntos las barreras fueron retiradas, lo que aumenta el riesgo de que personas se acerquen demasiado al borde.
Habitantes de Santa María Zacatepec también alertaron que las recientes lluvias han provocado un incremento en las fisuras geológicas alrededor del socavón, por lo que pidieron a visitantes y curiosos mantener distancia para evitar accidentes.
A cinco años de su aparición, el lugar parece haber quedado en el olvido institucional, aunque continúa siendo considerado una zona de riesgo permanente.
🕳🚧 El socavón de Santa María Zacatepec, en el municipio de Juan C. Bonilla, en #Puebla, se formó hace 5 años y ahora luce así 👇🏾 pic.twitter.com/DAIM2m9WYd— El Universal Puebla (@UniversalPuebla) May 31, 2026
El 29 de mayo de 2021, la familia Sánchez Xalamihua reportó un hundimiento de aproximadamente cinco metros de diámetro en un terreno de cultivo ubicado detrás de su vivienda.
En cuestión de días, el agujero aumentó de tamaño de manera extraordinaria y para el 31 de mayo, ya superaba los 60 metros de diámetro y las imágenes comenzaron a viralizarse en redes sociales.
El 3 de junio alcanzó cerca de 97 metros de diámetro y una profundidad de 20 metros. La vivienda más cercana presentó grietas, por lo que las autoridades evacuaron a la familia y restringieron completamente el acceso al inmueble.
Uno de los episodios más recordados ocurrió el 7 de junio de ese año, cuando los perros -Spike y Spay- cayeron al interior del socavón. Tras varios días de preocupación, ambos fueron rescatados y posteriormente dados en adopción.
De acuerdo a autoridades estatales, al corte del 2025, las mediciones del socavón de Zacatepec se quedaron en 150 metros de diámetro en el eje mayor y 126 metros en el eje menor, así como y 50 metros de profundidad.
Las investigaciones realizadas por especialistas nunca llegaron a una conclusión definitiva. El Instituto Politécnico Nacional (IPN) señaló como posibles causas la sobreexplotación de los acuíferos y factores climáticos, mientras que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) descartó una relación directa con la extracción de agua.
Por su parte, expertos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) consideraron que se trató de un fenómeno geológico instantáneo, similar a la formación de un cenote.
Hoy, cinco años después, el socavón de Zacatepec permanece como uno de los fenómenos naturales más impactantes registrados en Puebla. Habitantes estiman que las lluvias han continuado desgajando sus bordes.