La edición 158 del Carnaval de Huejotzingo se llevará a cabo del 14 al 17 de febrero y a fin de garantizar el orden público y la seguridad de los pobladores y visitantes, se dispondrá de todo un operativo por tierra y aire.
El Carnaval de Huejotzingo es afamado por ser una representación histórica, por sus vistosos trajes, sus nutridas comparsas, sus ruidosos mosquetones y la alegría de su gente.
Sin embargo, esta fiesta no ha quedado exenta de hechos violentos en ediciones pasadas, incluso de decesos, por lo que autoridades estatales han diseñado un operativo para que esta celebración se viva en orden.
El vicealmirante Francisco Sánchez González, secretario de Seguridad Pública en el gobierno del estado, anunció que del 14 al 17 de febrero podrá en marcha un operativo especial en el marco de las “fiestas de la carne” en Huejotzingo, una de las festividades más grandes y esperadas en el estado.
Como parte de los dispositivos se desplegarán más de 300 elementos de:
Los elementos de las distintas corporaciones instalarán de manera conjunta puntos de control para blindar la plaza principal, que es el escenario donde se desarrolla el desfile de las comparsas como las representaciones de tres momentos históricos.
Los uniformados, tanto por tierra como por aire, vigilarán la ruta del carnaval, así como diversos puntos de interés. Durante las festividades, habrá despliegues de patrullas y de helicópteros que están a cargo de la Secretaría de Seguridad Pública estatal.
También habrá monitoreo permanente de las actividades con el apoyo de las torres de videovigilancia, a fin de reforzar la atención en casos de emergencia.
“Hacemos un llamado a la ciudadanía para festejar en paz, evitar el consumo excesivo de alcohol, conducir con precaución y a seguir las recomendaciones de las autoridades en los canales oficiales”, dijo Sánchez González.
El Carnaval de Huejotzingo constituye una representación histórica de uno de los episodios más significativos de Puebla: la Batalla del 5 de Mayo de 1862, en la que el Ejército Mexicano derrotó a las fuerzas francesas.
En esta recreación, los batallones de zuavos, turcos y zapadores personifican al ejército francés, mientras que los batallones de indios serranos y zacapoaxtlas representan a las fuerzas mexicanas.
Por esta representación, los participantes luces trajes vistosos, pero también mosquetones que accionan con pólvora a su paso por las distintas calles de Huejotzingo.
Se trata de una fiesta llena de tradición, cultura y música, donde también hay danzantes con impresionantes prendas como máscaras, túnicas, gaznes, tocados de plumas, escudos, que llegan a tener un costo superior a los 50 mil pesos y para lo cual se anticipan con un año de preparación.
Familias enteras y originarias de los barrios tradicionales participan en este carnaval que reúne a más de 30 mil personas, más los miles de espectadores que llegan del interior de Puebla y de estados vecinos.
El Carnaval de Huejotzingo se celebra desde 1868 y a través de la danza y escenificaciones muestran a los visitantes la Batalla de Puebla de 1862. Una segunda historia es la del bandido, héroe, leyenda y, en algunos sitios, hasta santo, Agustín Lorenzo; personaje del siglo XIX que se robó a la hija del corregidor de Huejotzingo.
El bandido llega a caballo entre música, cohetes y tiros al pie del Palacio Municipal. Después de haberle enviado una carta a su amada con uno de sus ayudantes, el mismo Agustín Lorenzo sube por una escalera de cuerda hasta el primer piso del edificio y ayuda a descender a su futura novia, que va ya vestida de blanco, concretando así el rapto e iniciado la persecución.
En ese momento, es posible observar del otro lado de la plaza el tercer episodio que se representa durante el carnaval, y es un matrimonio indígena que simboliza la primera unión que se realizó en este lugar bajo el rito católico, pues el municipio de Huejotzingo fue uno de los sitios donde se asentaron franciscanos para evangelizar en el tiempo de la Conquista.