Oscar Tendero

Y ORBÁN CAYÓ

14/04/2026 |19:35
Oscar Tendero
Colaborador del El Universal PueblaVer perfil

Se veía venir. La verdad es que no fue ninguna sorpresa. Pero el caso es que un gran porcentaje de los líderes de los países miembros de la UE (Unión Europea) respiraron tranquilos, el pasado domingo, cuando el escrutinio de las elecciones generales en Hungría otorgó el triunfo al candidato del centro-derecha, Péter Magyar. Un desconsolado Viktor Orbán no tuvo más remedio que reconocer su inapelable derrota. Acababan así 16 años de un gobierno todopoderoso, más cercano a la autocracia que a un régimen genuinamente democrático.

Todo era fiesta en las abarrotadas calles de la capital de Hungría, Budapest, el domingo 12 de abril. Los partidarios del partido conservador y europeísta, Tisza, abarrotaban los bulevares de la ciudad bañada por el Danubio. “Hemos liberado a Hungría, hemos recuperado nuestra patria”. Así de contundente se expresaba Péter Magyar una vez que supo que de los 199 escaños, en el congreso federal, había obtenido 138. Un 53.56% de los votos frente al 37.86% del partido antisistema y ultraderechista, Fidesz, de Viktor Orbán. La victoria, aplastante, cristalizaba el deseo de la mayor parte de los jóvenes húngaros por un cambio radical en los destinos políticos del país magiar.

¿Será este país de Europa del Este, de apenas 10 millones de habitantes, el inicio de un cambio de ciclo político a nivel mundial? Porque lo que es innegable es que se trata del primer frenazo a todo el movimiento patriota, identitario y nacionalista que lleva imponiéndose, desde hace algunos años, en buena parte del mundo. Ni la presencia -impudorosa injerencia, pues- del vicepresidente de Estados Unidos JD Vance, en la última semana de campaña apoyando los intereses de Orbán, pudo evitar la debacle.

Las felicitaciones hacia Magyar, de los grandes líderes de la UE, no se hicieron esperar. Desde Macron en Francia, Merz en Alemania, Tusk en Polonia o la mismísima presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von Der Leyen, todas/os enfatizaron el importante cambio de rumbo para Hungría.

En el ejecutivo, que presidirá Péter Magyar, volverá a tener cabida la reivindicación de gran parte de la agenda globalizadora presente en muchos países de la UE. Derechos para el colectivo LGTBIQ+, apoyo a Ucrania en su guerra contra Rusia, reivindicación de los Objetivos de Desarrollo Sustentable (ODS) de la Agenda 2030 y, en definitiva, una apuesta decidida por activar los resortes adecuados para revitalizar el papel de Hungría en la Unión Europea.

La incógnita que se plantea ahora es saber si los líderes derechistas y patriotas de otros países que orbitan en la esfera ideológica del trumpismo -como por ejemplo Javier Milei en Argentina o Nayib Bukele en El Salvador- tomarán nota de este descalabro del principal aliado de Donald Trump en Europa. Es decir, cuál es el nivel de aprobación o de descontento en las sociedades de esos países que, pese a que gozan de una economía solvente y de un nivel de seguridad bastante elevados, tal vez resientan el cercenamiento de algunos derechos y libertades básicas.

Los siguientes meses nos darán la respuesta. Veremos. Y estaremos atentos al contraataque ideológico del presidente norteamericano.