Opinión

Vitamina D: Funciones en el organismo y fuentes alimentarias

Catedráticos Ibero Puebla

La autora es académica de la Universidad Iberoamericana Puebla. Por: MNC. Rosa María Salmerón Campos

La Vitamina D es un compuesto liposoluble que se comporta como hormona la cual se encuentra en la naturaleza en dos formas: ergocalciferol o vitamina D2 y colecalciferol o vitamina D3. Esta puede ser sintetizada por el organismo a través de un proceso químico complejo que se activa cuando el cuerpo se expone a los rayos del sol. También se encuentra en algunos alimentos, no obstante, la proporción es menor a la que obtenemos a través de la producción mencionada, por estimulación de la luz solar.

Dentro de sus funciones más importantes se encuentran: participa en la homeostasis calcio-fósforo del organismo, acumulación de calcio en los huesos, crecimiento, desarrollo del sistema nervioso, respuesta inmune, protege contra infecciones respiratorias, constituye un factor protector para diversos tipos de cáncer. También tiene propiedades antiinflamatorias, antioxidantes y neuroprotectoras.

Su deficiencia parece estar relacionada con síntomas depresivos; algunas investigaciones han reportado que diversas enfermedades como el cáncer, la esclerosis múltiple, la enfermedad inflamatoria intestinal, la hipertensión arterial y la enfermedad cardiovascular pueden ligarse a niveles bajos de vitamina D en el organismo.

De acuerdo con las Recomendaciones de Ingestión de Nutrimentos para la Población Mexicana, de Bourges y colaboradores, la ingesta diaria recomendada (IDR) de Vitamina D, tanto en hombres como mujeres en etapa adulta es de 5 microgramos (200 UI). Estos valores son iguales en la población infantil y mujeres embarazadas, sin embargo, son mayores en adultos mayores, tal y como se observa en la siguiente tabla.

Tabla 1. Ingesta diaria recomendada (IDR) de Vitamina D para la población mexicana

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Referencia: Bourges R.H., Casanueva E., Rosado J.L. 2008. Recomendaciones de Ingestión de nutrimentos para la población mexicana. Bases fisiológicas. Tomo 2. Editorial Médica Panamericana. México

Si bien es cierto que la principal forma para obtener la vitamina D en forma de colecalciferol es la exposición a los rayos de la luz solar, la producción cutánea está modulada por la estación del año, la latitud, el periodo del día, la pigmentación de la piel, la edad y el uso de filtro solar. Incluso es importante mencionar que la población ha experimentado una menor exposición a la luz solar debido a los cambios en el estilo de vida, movimientos migratorios y campañas de salud pública que aconsejan evitar el sol por el riesgo de cáncer de piel.

Por otro lado, la vitamina D en forma de ergosterol, precursor del ergocalciferol, también se encuentra en ciertos alimentos como plantas y algunos peces, no obstante, esta fuente solo suple hasta en un 20% la necesidad nutricional de vitamina D; aun cuando realmente no son muchos los alimentos que la contienen de forma natural, en el mercado existen alimentos fortificados con esta vitamina.

Ejemplos de alimentos que contienen vitamina D de forma natural son los pescados grasos como la trucha, el salmón y el atún, así como los aceites de hígado de pescado; otros que la contienen en menor cantidad son el hígado de ganado vacuno, la yema de huevo, el queso y los hongos. Ejemplos de alimentos fortificados con esta vitamina son la leche, cereales para desayuno, yogures, entre otros, de los cuales es importante revisar las etiquetas nutrimentales.

Para saber cuánta vitamina D se tiene en el organismo, se realiza un examen en sangre que determine los valores séricos de 25(OH)D3 (25-hidroxi vitamina D). Lo anterior es útil para identificar si es necesaria la suplementación con esta vitamina y/o para establecer estrategias que contribuyan para tener valores séricos normales. En la Tabla 2 se observan los indicadores de salud en función de los niveles séricos de 25(OH)D3.

Tabla 2. Indicadores de salud para varios niveles séricos de 25(OH)D3

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Cabe destacar que algunos estudios han demostrado que no hay efectos beneficiosos con la suplementación de vitamina D en pacientes que no tienen deficiencia de esta. Por tanto, antes de tomar un suplemento de vitamina D, lo primero sería saber si nuestros niveles séricos son adecuados o no, posteriormente consultar con nuestro médico y nutriólogo de cabecera para identificar, como ya se dijo, cuál es la mejor estrategia para lograr tener valores séricos normales y así realmente se vea un efecto positivo en nuestra salud.

Artículo elaborado con información de National Institutes of Health de los Estados Unidos de América, la Clínica Mayo, las Tablas de Composición de Alimentos y Productos Alimenticios del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, así como de los artículos:

De Oliveira, Vanessa, Muller Lara, Gustavo, Dutra Lourenço, Eloir, Boff, Bruna Daniele, Zirbes Stauder, Gabriela Influencia de la vitamina D en la salud humana. Acta Bioquímica Clínica Latinoamericana [en línea]. 2014, 48(3), 329-337 [ISSN: 0325-2957. Disponible en: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=53532405006
Alonso López, C., Ureta Velasco, N., Pallás Alonso, CR., Grupo PrevInfad, Vitamina D profiláctica. Pediatría Atención Primaria [en línea]. 2010, XII(47), 495-510. ISSN: 1139-7632. Disponible en: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=366638726011

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