La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, presentó una iniciativa de reforma electoral que plantea cambios de fondo en el Congreso, el sistema de fiscalización, el uso de tecnologías, la regulación de inteligencia artificial y nuevas reglas contra el nepotismo y la reelección.
La propuesta también busca reducir costos, fortalecer la vigilancia de recursos públicos y modernizar los procesos electorales rumbo a los próximos comicios.
Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Gobernación fue la encargada de explicar la iniciativa de reforma, la cual se concentra en 10 puntos y 4 ejes:
Durante la conferencia Mañanera del Pueblo de este 25 de febrero, explicó los 10 puntos principales de la propuesta.
La Cámara de Diputados se mantendría con 500 integrantes, todos electos mediante votación directa.
De esas 200 diputaciones:
En la Cámara de Senadores se elimina la lista de representación proporcional, por lo que 64 senadores serán de mayoría relativa y 32 de primera minoría.
La iniciativa propone disminuir en 25 por ciento el gasto electoral, impactando al Instituto Nacional Electoral (INE), partidos políticos, Organismos Públicos Locales Electorales (OPLES) y tribunales electorales.
También contempla reducir el gasto del Congreso Federal y los congresos locales y bajarán sueldos y se eliminarán duplicidades
Se reducirían los tiempos oficiales de radio y televisión en periodo electoral, pasando de 48 a 35 minutos diarios por emisora.
La propuesta contempla regular el uso de Inteligencia Artificial y prohibir bots y mecanismos artificiales en redes sociales durante procesos electorales.
Así que quedan fuera los Programas de Resultados Electorales Preeliminares.
Se plantea ampliar mecanismos como referéndum, plebiscito, consulta popular y revocación de mandato a estados y municipios.
También se permitiría el uso de tecnologías, como el voto electrónico, en estos instrumentos.
La reforma reiteraría la prohibición de que cargos de elección popular sean heredados a familiares (cónyuges, hijos, hermanos).
Además, se prohibiría la reelección consecutiva (inmediata) en todos los cargos de elección popular a partir de 2030.
La reforma electoral que propone la presidenta Claudia Sheinbaum trata de transitar hacia un modelo en el que la pluralidad política no sea resultado exclusivo de acuerdos internos partidistas, sino expresión directa de la voluntad popular.
También propone que el Instituto Nacional Electoral cuente con los órganos temporales suficientes para organizar elecciones y consultas.
Al tratarse de una reforma constitucional, la iniciativa deberá ser aprobada por mayoría calificada en ambas cámaras y al menos 17 congresos estatales.
El debate se centrará sobre si estos cambios fortalecen la democracia y reducen costos sin afectar la autonomía electoral.