El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, afirmó que la posible sustitución de las autoridades municipales de Acatlán de Osorio corresponde exclusivamente al Congreso del Estado, luego de que regidores y un grupo de habitantes solicitan la desaparición del Ayuntamiento encabezado por la alcaldesa Guadalupe Lucero Bárcenas.
En entrevista, el mandatario explicó que la Secretaría de Gobernación estatal mantiene el diálogo entre las partes involucradas, pero subrayó que únicamente el Poder Legislativo tiene facultades para determinar la desaparición de poderes en un municipio y nombrar un Concejo Municipal.
"La Secretaría de Gobernación tiene la facultad de atender la relación entre los poderes y los órdenes de Gobierno. Cuando ya no hay forma de conciliar y buscar puntos de coincidencia, el único poder que puede desaparecer o sustituir a una autoridad municipal es el Congreso del Estado", declaró.
Armenta agregó que en caso de que los diputados determinen la integración de un Concejo Municipal, el gobierno estatal brindará todas las facilidades para llevar a cabo el proceso conforme a la ley.
Mientras tanto, aseguró que la prioridad es mantener la gobernabilidad y garantizar que la población continúe recibiendo los servicios públicos sin interrupciones.
"La Secretaría de Gobernación seguirá dialogando con las partes para que la armonía permita que los servicios se sigan prestando a la población", señaló tras agregar que la Secretaría de Seguridad Pública ha mantenido presencia en el municipio y descartó que exista abandono institucional.
La crisis política en Acatlán de Osorio, municipio ubicado en la región mixteca del estado, comenzó a escalar durante los primeros días de junio del 2026 cuando un grupo de regidores manifestó públicamente diferencias con la presidenta municipal morenista, y denunció presuntas irregularidades en el manejo administrativo y financiero del Ayuntamiento.
Las tensiones aumentaron con protestas ciudadanas en las que habitantes exigieron la salida de la alcaldesa al acusarla de falta de gobernabilidad, decisiones unilaterales y presuntas anomalías en el ejercicio de recursos públicos.
El 22 de junio el Congreso del Estado dijo que no había pruebas suficientes para revocar el mandato de la alcaldesa de Acatlán de Osorio. El 27 de junio la Auditoria Superior del Estado (ASE) inició una auditoria a las arcas municipales, misma que no ha concluido.
Dos días después, el 29 de junio, Guadalupe Bárcenas dijo a los habitantes que no se iba de la presidencia municipal.
La administración de Guadalupe Lucero Bárcenas ha estado envuelta en diversas controversias desde el inicio de su gestión. Entre ellas, destacan el incremento a su salario aprobado por el Cabildo, las denuncias de regidores por presuntas irregularidades administrativas, los conflictos internos que derivaron en la parálisis de sesiones de Cabildo, entre otras.
También fue criticada por sus viajes a Europa y dándose vida de lujo cuando el municipio que gobierna es principal expulsor de migrantes por la pobreza en la que se encuentran, aunado a que los viajes los hizo de manera oculta.
Su relación amorosa con Juan Alberto Domínguez López, marino y exsecretario de Seguridad Pública municipal, con quien contrajo matrimonio el pasado 23 de junio en Atlixco, también causó polémica, así como la marcha que hubo en Acatlán de Osorio a favor de la edil, per con personas acarreadas y originarias de Oaxaca, según sus opositores.