"Si me voy yo, nos vamos todos", afirmó Lupita Bárcenas, presidenta municipal de Acatlán de Osorio, al hablar sobre el conflicto que mantiene con integrantes del Cabildo y que actualmente es analizado por el Congreso de Puebla, donde se revisa la posible revocación de su mandato.
En entrevista con Adela Micha, la alcaldesa de Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) aseguró que está dispuesta a dejar la presidencia municipal si esa medida permite recuperar la gobernabilidad y la paz en Acatlán. Sin embargo, sostuvo que no dejaría el cargo como resultado de las acusaciones que pesan en su contra y dijo estar a la espera de la resolución del Poder Legislativo.
El conflicto entre la presidenta municipal, siete regidores y el síndico municipal, David Fernando Chico, escaló durante los últimos meses y derivó en la toma del Palacio Municipal. Los integrantes inconformes han señalado presuntas irregularidades administrativas, presupuestales y de funcionamiento del Ayuntamiento, mientras Bárcenas sostiene que existe una estrategia para sacarla del cargo.
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El Congreso de Puebla inició el análisis de la posible revocación de mandato de Guadalupe Lucero Bárcenas después de que siete regidores y el síndico municipal presentaron escritos, solicitudes y documentación relacionada con la situación del Ayuntamiento.
El expediente CGPC/HCE/001/2026 fue radicado por la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales el 3 de septiembre. El procedimiento busca reunir información y determinar si existen elementos suficientes para establecer alguna medida respecto a la situación de Acatlán.
Entre los argumentos de los inconformes se encuentran señalamientos sobre problemas administrativos, presupuestales y una presunta ingobernabilidad.
Bárcenas rechazó estas acusaciones y afirmó que los estados financieros de su administración han sido aprobados por el propio Cabildo. También aseguró que el Ayuntamiento está sujeto a auditorías y negó haber incurrido en desvío de recursos.
De acuerdo con lo señalado por la alcaldesa durante la entrevista, el 10 de septiembre está previsto que comparezca ante el Congreso de Puebla para presentar las pruebas relacionadas con el conflicto.
Bárcenas dijo que entregará documentación, videos, actas de Cabildo y las denuncias que ha presentado ante distintas autoridades.
El procedimiento legislativo también contempla escuchar a los regidores y al síndico que promovieron el expediente, con el objetivo de que ambas partes presenten sus argumentos.
La alcaldesa señaló que será respetuosa de la determinación que tome el Poder Legislativo.
Durante la entrevista, la presidenta municipal aseguró que está dispuesta a ceder la presidencia municipal si esa es la alternativa para recuperar la gobernabilidad en Acatlán.
"Si me voy yo, así como llegamos juntos, pues nos vamos todos", planteó Bárcenas al referirse al escenario que podría presentarse si deja el cargo.
La alcaldesa explicó que, desde su perspectiva, ni ella puede gobernar adecuadamente sin la participación del Cabildo ni los regidores pueden asumir por sí solos las funciones del Ayuntamiento.
Por ello, consideró que una eventual salida de los integrantes del gobierno municipal podría llevar a la instalación de un Concejo Municipal, aunque aclaró que la determinación corresponde a las autoridades competentes.
Bárcenas fue electa para el periodo 2024-2027, por lo que su mandato concluiría el 14 de octubre de 2027.
El escenario que se determine dependerá de las conclusiones del Congreso de Puebla.
Durante el análisis legislativo se ha señalado que, además de una eventual revocación de mandato, podría evaluarse la instalación de un Concejo Municipal si las condiciones del Ayuntamiento así lo requieren.
La presidenta municipal suplente es María Isabel Bárcenas Soriano, madre de Guadalupe Bárcenas. De acuerdo con lo informado previamente por el Congreso, no existe un impedimento legal para que pueda asumir el cargo; sin embargo, los legisladores también han planteado que deberán valorar las condiciones sociales y políticas del municipio.
La propia alcaldesa afirmó durante la entrevista que su madre no está interesada en asumir la presidencia municipal y que, en caso de que ella deje el cargo, considera que la alternativa sería un Concejo Municipal.
Uno de los señalamientos más delicados realizados por la alcaldesa es la presunta intervención del grupo criminal Los Rojos en el conflicto político de Acatlán.
Bárcenas afirmó que ha presentado denuncias ante la Fiscalía General del Estado de Puebla y aseguró que este grupo la ha amenazado desde 2023, cuando buscaba obtener la candidatura de Morena a la presidencia municipal.
Entre los hechos que relató se encuentra la colocación de un artefacto explosivo en su domicilio y amenazas dirigidas contra ella y su hijo. La alcaldesa aseguró que las denuncias correspondientes se encuentran ante instancias de la Fiscalía.
También señaló que responsabiliza directamente al líder de ese grupo delictivo por cualquier situación que pudiera ocurrirle a ella o a su familia.
Estas acusaciones corresponden a declaraciones de la presidenta municipal y deberán ser investigadas y determinadas por las autoridades correspondientes.
La alcaldesa afirmó que el Palacio Municipal de Acatlán lleva alrededor de dos meses tomado por un grupo de personas inconformes con su administración.
Según su versión, la toma de las instalaciones ha dificultado el funcionamiento del gobierno municipal. No obstante, aseguró que las direcciones y los servicios municipales continúan operando y que ella mantiene actividades en las comunidades.
Bárcenas también denunció que ha recibido agresiones y amenazas cuando ha intentado acudir a la Presidencia Municipal.
El conflicto ha provocado además señalamientos cruzados entre la alcaldesa y miembros del Cabildo, quienes han recurrido a distintas instancias para presentar sus respectivas denuncias.
El conflicto involucra a Guadalupe Lucero Bárcenas, presidenta municipal, y a integrantes del Cabildo que han cuestionado su administración.
El Congreso de Puebla informó que el expediente fue promovido por siete regidores y el síndico municipal, David Fernando Chico. Los inconformes han planteado señalamientos relacionados con la operación del Ayuntamiento y presuntas irregularidades.
Por su parte, Bárcenas asegura que estos funcionarios han obstaculizado su trabajo y que existen intereses políticos y económicos detrás del conflicto.
La alcaldesa también acusó públicamente al dirigente estatal del PAN, Mario Riestra, de ejercer violencia política y digital en su contra. Dijo que presentó una denuncia por estos hechos.
A pesar de las amenazas que asegura haber recibido, la presidenta municipal afirmó que no contempla abandonar Acatlán.
Durante la entrevista explicó que, incluso si deja la presidencia municipal, pretende permanecer en el municipio porque lo considera su hogar.
Bárcenas también aseguró que continuará trabajando por la población desde la posición que le corresponda y sostuvo que su intención es que las obras y acciones realizadas durante su administración sean las que hablen sobre su gestión.
Mientras tanto, el futuro político del Ayuntamiento de Acatlán dependerá del procedimiento que lleva a cabo el Congreso de Puebla y de las pruebas que presenten tanto la presidenta municipal como los integrantes inconformes del Cabildo.