Puebla recibe miles de visitantes a lo largo del año por la riqueza patrimonial que posee y la belleza natural de sus 12 Pueblos Mágicos.
¿Te imaginas cuántos más la visitarían de haber conservado sus playas?
Tal como lo lees. En el siglo XVIII el estado de Puebla tenía playas en ambas costas y es que la distribución del suelo nacional le permitía tener dos salidas al mar, por lo que sus dominios se extendían desde el Golfo de México hasta el Océano Pacífico.
Fue en el reinado de Carlos III que José de Gálvez visitó la Nueva España y él se encargó del sistema administrativo de las “intendencias”. De esta forma sucedió la primera división territorial jurisdiccional de la Nueva España conformada por 12 intendencias, una de ellas era Puebla.
A través de una cédula real de 1793, Tlaxcala fue la primera entidad en separarse de Puebla, después fue el turno de Cuautla-Amilpas que pasó a formar parte de México, así como Tlapa e Iguala que se integraron a Guerrero y para 1853 Tuxpan, que también pertenecía a Puebla, se integró a Veracruz, perdiendo así la totalidad de sus playas.
Las playas que ahora le pertenecen a Guerrero, pero que eran de Puebla son:
-Ojo de Agua, ubicada a unos 50 kilómetros de Técpan de Galeana
-Barra de Tecoanapa, famosa por sus bellos atardeceres
Para llegar a estas playas, puedes hacerlo conduciendo por la autopista federal 95 D y te harás un tiempo aproximado de 6 horas con 20 minutos, ya que se tiene una distancia de 526 kilómetros.
Hay autobuses que salen de la Central de Autobuses de Puebla (CAPU), como la línea ETN y Super Star que de Puebla a Técpan de Galeana hacen 12 horas y 24 minutos minutos y el precio aproximado del boleto es de 1,397 pesos.
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