La mejor época del año para muchas personas es la Navidad, y en Puebla hay un Pueblo Mágico donde esta temporada es eterna, ya que se puede disfrutar de enero a diciembre.
En Puebla existe un lugar donde la Navidad no termina el 6 de enero. Se trata de Chignahuapan, un Pueblo Mágico reconocido a nivel nacional por la fabricación de esferas de vidrio soplado y por mantener viva la esencia navideña durante todo el año, lo que lo convierte en uno de los destinos turísticos más visitados del estado.
Este Pueblo Mágico se localiza en la Sierra Norte de Puebla, a una distancia promedio de dos horas desde la ciudad de Puebla. Chignahuapan combina tradición artesanal, turismo religioso y atractivos naturales, lo que lo posiciona como un sitio ideal para visitar en cualquier temporada.
Chignahuapan es considerado la cuna de las esferas navideñas en México, ya que concentra más de 200 talleres artesanales dedicados a su elaboración. En este municipio se producen millones de esferas cada año, muchas de las cuales se exportan a distintos países.
La identidad navideña está tan arraigada que, incluso fuera de diciembre, es posible encontrar calles decoradas, tiendas temáticas y artesanos trabajando en diseños alusivos a la Navidad.
Uno de los mayores atractivos de Chignahuapan es la Feria del Árbol y la Esfera, que se realiza tradicionalmente entre octubre y noviembre. Durante este evento, turistas locales y nacionales pueden adquirir esferas a precios accesibles, conocer el proceso artesanal y disfrutar de actividades culturales.
Esta feria es clave para la economía local y refuerza la fama de Chignahuapan como el Pueblo Mágico donde la Navidad comienza antes y se prolonga más tiempo que en otros destinos.
¿Qué ver y hacer en Chignahuapan además de la Navidad?
Aunque la temática navideña es su sello distintivo, Chignahuapan ofrece mucho más a los visitantes.
Los atractivos turísticos imperdibles en tu visita a Chignahuapan son:
- La Basílica de la Inmaculada Concepción, que alberga una de las esculturas marianas bajo techo más grandes de América Latina, ya que mide 13 metros de altura.
- La Laguna de Chignahuapan, ideal para paseos en lancha.
- Las aguas termales, perfectas para el descanso.
- El tradicional Kiosco Mudéjar, símbolo del municipio.
- La escultura al rey del humorismo blanco “Capulina”, hijo pródigo de Chignahuapan.
- La gastronomía típica de la región, que incluye barbacoa y pan de higo.
La visita no está completa sin probar platillos como el mole poblano, los tlacoyos, las chalupas y el pan artesanal, además de bebidas tradicionales como el atole y los licores de frutas.
¿Por qué visitar Chignahuapan en cualquier época del año?
Chignahuapan demuestra que la Navidad no es solo una fecha, sino una tradición que se vive todos los días. Su ambiente festivo permanente, combinado con su riqueza cultural y natural, lo convierten en uno de los Pueblos Mágicos más emblemáticos de Puebla.
Ya sea para comprar esferas, relajarse en sus aguas termales o disfrutar de su historia, este destino ofrece una experiencia única donde el espíritu navideño nunca se apaga.
¿Cómo llegar a Chignahuapan?
Desde Puebla, el trayecto a Chignahuapan por la Autopista Tlaxco–El Tejocotal (PUE 119D) dura aproximadamente 2 horas con 7 minutos, al recorrer 129 kilómetros. Esta ruta es la más rápida y evita tramos de la carretera México 121, aunque incluye peajes.
Desde la Ciudad de México, el viaje dura alrededor de 2 horas con 42 minutos por la ruta México 132D, que recorre 188 kilómetros. Esta opción también es la más rápida considerando el tráfico e incluye peajes.
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