Las celebraciones de Semana Santa en Puebla que parecen extrañas pero son fascinantes se viven con intensidad este Viernes Santo, cuando miles de fieles participan en rituales que mezclan penitencia, tradición y expresiones comunitarias que sorprenden tanto a locales como a visitantes.
Desde procesiones con cadenas y espinas hasta representaciones multitudinarias del viacrucis, Puebla se convierte en uno de los estados con mayor riqueza cultural durante esta temporada.
¿Qué tradiciones tiene la Semana Santa?
- Engrillados en Atlixco
En el municipio de Atlixco, hombres y mujeres se preparan durante meses para participar en la Procesión de los Engrillados, una de las tradiciones más impactantes del estado.
Ataviados con cadenas de hasta 50 o 70 kilos y espinas colocadas en brazos, piernas y torso —incluso coronas hechas de huizache—, los participantes recorren las calles descalzos o semidesnudos sobre alfombras de colores, acompañando las imágenes de Jesús y la Virgen María, vestida de luto.
Esta tradición, con más de 100 años de historia, tiene un profundo significado religioso: los engrillados participan como acto de fe, agradecimiento o para cumplir mandas, especialmente tras considerar que han recibido un milagro, como la recuperación de una enfermedad o estabilidad laboral.
La preparación no es improvisada. Durante al menos tres meses, los participantes reciben formación espiritual basada en reflexiones bíblicas, además de una preparación física individual para soportar el esfuerzo.
Uno de los momentos más simbólicos ocurre antes del Viernes Santo, cuando recolectan espinas en zonas áridas del municipio, las cuales usarán durante el viacrucis.
- Viacrucis en Ignacio Romero Vargas
En la junta auxiliar de Ignacio Romero Vargas, el viacrucis reúne a más de mil participantes en una escenificación que se desarrolla durante todo el día.
Las actividades comienzan alrededor de las 10:00 horas y concluyen cerca de las 19:00 horas con la crucifixión, destacando por su realismo y por la participación activa de la comunidad.
Esta representación se ha consolidado como una de las más grandes del estado, atrayendo incluso a visitantes de otras regiones.
- Una de las representaciones más antiguas en San Felipe Hueyotlipan
En San Felipe Hueyotlipan se lleva a cabo una de las tradiciones más antiguas, con más de 160 años de historia.
Desde las primeras horas del Viernes Santo, habitantes recrean la vida, pasión y muerte de Jesucristo en una escenificación que combina teatro, fe y participación comunitaria.
El arraigo de esta tradición la convierte en una de las más representativas del estado.
- Procesión del Silencio
En el Centro Histórico de Puebla, la Procesión del Silencio ofrece un contraste total frente a otras celebraciones.
Por la noche, fieles recorren las calles en completo silencio, portando velas y vestidos de luto, en un ambiente de recogimiento que simboliza el duelo por la muerte de Cristo.
La ausencia de música y ruido genera una atmósfera solemne que resulta impactante para quienes la presencian.
Estas celebraciones reflejan cómo la Semana Santa en Puebla va más allá de lo religioso para convertirse en una manifestación cultural única, donde el dolor, la fe y la comunidad se entrelazan.
Aunque algunas prácticas pueden parecer extremas o inusuales, para los participantes representan actos profundos de devoción, identidad y compromiso espiritual.
Cada Viernes Santo, estas expresiones convierten a Puebla en un punto clave del turismo religioso en México, donde las tradiciones no solo se conservan, sino que continúan evolucionando con el paso del tiempo.
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