Qué Hacer

Los 5 lugares donde venden el mejor pan de muerto en Puebla

Desde las tradicionales hojaldras hasta el pan de muerto relleno de chocolate, en Puebla hay diferentes opciones

El pan de muerto es uno de los productos más buscados de la temporada | Foto: EsImagen
14/10/2026 |11:24
Lilian C. Lucio
RedactorVer perfil

Con la llegada del , el pan de muerto en Puebla se convierte en uno de los productos más buscados de la temporada. Panaderías y pastelerías ofrecen desde las tradicionales hojaldras espolvoreadas con azúcar hasta versiones rellenas de distintos sabores y creaciones originales que combinan la tradición mexicana con propuestas innovadoras.

Si buscas dónde comprar pan de muerto en Puebla, hay establecimientos que destacan por su variedad de rellenos, sus recetas tradicionales y sus propuestas especiales para octubre y noviembre. Estas son cinco opciones para encontrar este pan de temporada y compartirlo con familiares y amigos.

¿Dónde comprar el mejor pan de muerto en Puebla?

1. Panadería La Herencia J.D., en San Pedro Cholula

La , ubicada en San Pedro Cholula, es una opción para quienes buscan pan de muerto con propuestas originales. Este establecimiento suele llamar la atención por sus creaciones de temporada y por combinar productos tradicionales con diseños inspirados en las celebraciones mexicanas.

Para la temporada de Día de Muertos de 2026, la panadería anunció su tradicional pan de muerto y sus Monstruoconchas, además de preparaciones especiales como los Pambamuertos, una versión de los pambazos con forma de pan de muerto que se ofrece bajo pedido.

Otra de sus propuestas es la Tlálocjaldra, una creación que retoma la imagen de Tláloc y la combina con el pan de temporada. Estas alternativas son para quienes desean probar sabores y presentaciones diferentes durante las festividades.

Foto: FB Panadería La Herencia JD

2. Pastelerías Esperanza, con opciones tradicionales y rellenas

ofrece diferentes presentaciones de pan de muerto durante la temporada de 2026. Su catálogo incluye piezas pequeñas, medianas y grandes de mantequilla, además de versiones con ajonjolí y opciones familiares de mantequilla y nuez.

Para quienes prefieren los sabores dulces, también cuenta con variedades rellenas de crema, pay de limón, Cookies & Cream y Conejito, así como la RoscaMuertos, una alternativa pensada para compartir.

En Puebla, entre sus sucursales se encuentran las ubicadas en la avenida 4 Poniente 507, en el Centro Histórico; avenida Juárez 2506, en San Matías; calle Aljojuca 2, en La Paz, y bulevar Capitán Carlos Camacho Espíritu 6363, en la zona de Ciudad Universitaria.

Los precios dependen del tamaño, el relleno y la sucursal, por lo que conviene consultar la disponibilidad y el costo antes de acudir.

Foto: FB Pastelerias Esperanza

3. Pan Real, con hojaldras rellenas de varios sabores

es una alternativa para quienes prefieren las hojaldras rellenas, una de las presentaciones que ganan popularidad durante la temporada de Día de Muertos en Puebla.

Entre los sabores reportados para esta panadería se encuentran Ferrero, Nutella, zarzamora, nata, nuez, almendra y chocolate. Las piezas se han ofrecido a un precio de referencia de 30 pesos, aunque el costo y la disponibilidad pueden cambiar durante la temporada.

El establecimiento cuenta con ubicaciones en avenida 15 de Mayo número 17, Prolongación 14 Sur 7103 y avenida Nacional 6171.

Su variedad de rellenos permite encontrar opciones para quienes prefieren el chocolate, las cremas dulces o los sabores frutales.

4. Pan Casero de Nata, con más de 25 sabores

es otra opción para buscar pan de muerto relleno en Puebla. El establecimiento, conocido también por sus tradicionales niños de nata, ofrece una variedad de sabores para quienes desean probar algo distinto a la receta clásica.

Entre las opciones reportadas están Nutella con nata, zarzamora, arándano, Chocolate Abuelita, chabacano, dulce de calabaza, Rafaello y Lotus.

La panadería se encuentra en la calle 25 Poniente 1906, en la colonia Volcanes. Su oferta de sabores la convierte en una alternativa para quienes buscan combinar el pan de temporada con rellenos cremosos, frutales y de chocolate.

Antes de visitarla, se recomienda confirmar qué variedades están disponibles, pues la oferta puede cambiar conforme avanza la temporada.

5. Pastelería La Colonial, con hojaldras de diferentes sabores

es otra alternativa para comprar hojaldras en Puebla. Entre las variedades que se han ofrecido durante la temporada destacan las de manzana y miel, rompope, choconuez, cempasúchil, Ferrero, Nutella con fresa y frutos rojos.

Su oferta incluye más de 30 sabores reportados y piezas con precios de referencia que van de 7 a 30 pesos, dependiendo de la variedad.

La pastelería está ubicada en la calle 5 Norte 1201, entre las calles 12 y 14 Poniente, en la ciudad de Puebla.

Por su diversidad de sabores y precios, puede ser una opción para quienes desean comprar distintas piezas y probar varias combinaciones durante las celebraciones de Día de Muertos.

¿Por qué se le llama pan de muerto?

El pan de muerto recibe su nombre por su relación con las ofrendas y las celebraciones dedicadas a las personas fallecidas durante el Día de Muertos. Es uno de los alimentos más representativos de esta tradición mexicana, que reúne creencias, memoria familiar y costumbres gastronómicas.

De acuerdo con María Angélica Galicia Gordillo, investigadora del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la , antes de la llegada de los españoles no existía el pan de trigo como se conoce actualmente. En las ceremonias prehispánicas se elaboraban figuras rituales llamadas tzoalli, preparadas con amaranto, miel o aguamiel y, en algunos casos, sangre.

Con la llegada de los españoles se introdujo el trigo y se transformaron algunas prácticas rituales. De la combinación de tradiciones indígenas y europeas surgieron distintas preparaciones vinculadas con el culto a los muertos. Entre los posibles antecedentes europeos del pan de muerto se encuentra el pan de ánimas, que se ofrecía para pedir por las almas de los difuntos.

La forma del pan de muerto tradicional también tiene un significado simbólico. La pieza redonda se relaciona con el ciclo de la vida y la muerte; las tiras de masa que la decoran se asocian con los huesos o las lágrimas por la pérdida, mientras que la pequeña esfera central representa el cráneo.

Aunque existen distintas versiones regionales, en Puebla destaca el gollete, un pan relacionado con las celebraciones de Día de Muertos. En otras partes del país se elaboran panes con forma humana, piezas decoradas con azúcar de colores y variedades que incorporan ingredientes y técnicas propias de cada región.

La tradición del Día de Muertos fue inscrita en 2008 en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la . En este contexto, el pan no es solamente un producto de temporada: también representa una forma de recordar y honrar a los seres queridos.

¿Cómo hacer pan de muerto?

Preparar pan de muerto en casa es una alternativa para disfrutar esta tradición mexicana. La receta tradicional suele incluir harina de trigo, leche tibia, azúcar, levadura, sal, huevos, mantequilla, vainilla y ralladura de naranja. También puede utilizarse agua de azahar para darle un aroma característico.

El primer paso consiste en mezclar una porción de leche tibia con harina, azúcar y levadura para preparar una mezcla que debe reposar entre 20 y 30 minutos. Después, se incorpora el resto de los ingredientes y se amasa hasta obtener una masa suave y elástica.

Una vez integrada, la masa debe reposar aproximadamente una hora o hasta duplicar su volumen. Posteriormente, se divide en porciones para formar los panes y se reserva una parte de la masa para elaborar los huesitos y la pequeña esfera que se colocan en la superficie.

Después de darles forma, las piezas deben reposar alrededor de 40 minutos antes de hornearse. El tiempo de cocción aproximado es de 25 minutos a 180 grados Celsius, aunque puede variar según el tamaño del pan y las características del horno.

Cuando las piezas estén doradas y cocidas, se barnizan con mantequilla derretida y se cubren con azúcar blanca mientras todavía están tibias. También existen versiones que sustituyen el azúcar exterior por ajonjolí.

La preparación requiere paciencia, especialmente durante el amasado y los periodos de reposo. Sin embargo, el resultado es un pan aromático y esponjoso que puede acompañarse con café, chocolate caliente o la bebida preferida de cada familia.