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Recibe a los muertos en la Sierra Norte de Puebla y asómbrate con sus emotivos rituales

En algunas comunidades se llevan a cabo ceremonias que combinan elementos de las creencias prehispánicas con la fe católica, guiando así a las almas de los difuntos de regreso a casa

El Día de Muertos es muy especial para las comunidades indígenas de la Sierra Norte de Puebla | Foto: Agencia Es Imagen para El Universal Puebla
07/10/2023 |12:21
Erika Rodríguez
RedactorVer perfil

La celebración del Día de Muertos en la Sierra Norte de Puebla es una muestra vibrante de la riqueza cultural y la profunda conexión que estas comunidades tienen con sus raíces culturales y sus antepasados.

En la época prehispánica el culto a la muerte era uno de los elementos básicos de la cultura, pues cuando alguien moría se organizaba una fiesta con el fin de guiarlo en su recorrido al Mictlán, que de acuerdo con Gran Diccionario Náhuatl, este lugar era cono conocido como el “lugar de los muertos” y era adonde llegaban los fallecidos por muertes naturales o comunes después de cuatro años

En la actualidad, esta celebración tiene lugar a finales de octubre y principios de noviembre, en donde varias comunidades rinden homenaje a sus seres queridos de una manera auténtica y emotiva.



Uno de los aspectos más notables de esta festividad es la creación de ofrendas. Las familias preparan altares adornados con papel picado, flores de cempasúchil, velas y objetos personales de los difuntos.

Estas ofrendas no solo son visualmente impresionantes, sino que también sirven como un lugar sagrado donde se cree que los espíritus de los seres queridos regresan para visitar a los vivos.

Además, en algunas comunidades de la Sierra Norte, llevan a cabo rituales y ceremonias que combinan elementos de las creencias prehispánicas con la fe católica, guiando así a las almas de los difuntos de regreso a casa.

Aquí te compartimos algunos de los municipios de la Sierra Norte de Puebla que celebran el Día de Muertos de una manera única.


Yohualichan -Cuetzalan

En el Pueblo Mágico de Cuetzalan la llegada del día de muertos se celebra con varios días de anticipación. Año con año sus habitantes colocan sus altares y visitan las tumbas en los panteones que se encuentran en una zona de abundante vegetación.

Una de las actividades que se realiza año con año es el concurso de globos gigantes, los cuales se elevan por los cielos de la Sierra Norte, ofreciendo un espectáculo realmente impresionante.

Además durante esta temporada, sus habitantes colocan en sus ofrendas los tradicionales tamales de frijoles que se acompañan con pipián de pollo o guajolote.


Cuacuila-Huauchinango

Esta comunidad del municipio de Huauchinango realiza el tradicional Mihcailhuitl que significa “fiesta de muertos”. Más que una festividad cristiana es una celebración donde se mezclan tanto la cultura prehispánica como la religión católica.

Esta celebración se divide en dos días y se exponen altares dedicados a los fieles difuntos, donde se ofrendan alimentos como el mole poblano, tamales, frutas, veladoras, flores y se lleva a cabo el tradicional ritual del Xantolo para darle la bienvenida a las almas.


Tlatlauquitepec

En este municipio se tiene la creencia de que las personas que fallecen en el año en curso, regresan acompañando a las ánimas que ya cumplieron un año de haber fallecido, y esto es porque la ánimas nuevas cargan los alimentos y bebidas que se ofrecen en los altares.

Una de sus tradiciones más destacadas de este municipio es el recorrido llamado “Luz y Esperanza” en la presa La Soledad, en donde los visitantes podrán navegar por sus aguas acompañado de música, ambientación temática del Día de Muertos.


Xicotepec

En esta comunidad serrana la celebración del Día de Muertos no solo es de dos días, sino que comienza del 28 de octubre hasta el 3 de noviembre, cuando se prende la última veladora blanca y se quema copal para despedirse así de todos muertos que llegaron este año.

Durante esta celebración sus calles se llenan de arreglos y ofrendas repletas de flor de cempasúchil.

Por último, cabe mencionar que en 2008 la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), declaró esta festividad como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, por su importancia y significado.