La Semana Santa está muy cerca y es el momento perfecto para conectar con la naturaleza y explorar las maravillas que Puebla tiene para ofrecer.

Desde la Sierra Norte hasta la Mixteca poblana, aquí te presentamos siete maravillas naturales que no conocías y puedes visitar durante este periodo vacacional.


1.- Cascada Tulimán

Es considerada la cascada más grande de Puebla, pues esta caída mide más de 300 metros de altura y está dividida en 3 cuerpos.

Esta cascada se encuentra dentro de un centro ecoturístico en donde podrás disfrutar de una tirolesa, un puente colgante y varios senderos boscosos para caminar.

La Cascada de Tulimán se encuentra a 20 minutos en auto del centro de Zacatlán con dirección a Chignahuapan.


2.- Cascadas de Apulco

El Valle de Apulco es un paraíso natural ubicado en el municipio de Zacapoaxtla, en la Sierra Madre Oriental de Puebla.

Este oasis turístico está rodeado de hermosos paisajes, cascadas y un río que lleva su mismo nombre, el cual se extiende aproximadamente unas 50 hectáreas.

Una de las cascadas más importantes de este sitio se llama “La olla” y es una caída de agua de más de 40 metros de altura y es considerada una de las más grandes y bonitas del estado.



Otra de las cascadas que se encuentra en la zona es la de “La Gloria”, un cuerpo de agua que se forma gracias a la cuenca del río Tecolutla y del río Apulco, dándole una fuerza y caída de 34 metros de altura.

Esta caída de agua forma una poza de agua color turquesa en donde los visitantes pueden nadar.


3.- Cascadas San Agustín Ahuehuetla

Se ubican en el municipio de Huehuetlán El Grande, aproximadamente a una hora de distancia desde la capital de Puebla.

Este sitio también es conocido como “El Aguacate”, debido a la cercanía con una comunidad que lleva este nombre.

Tiene una altura de 10 metros y las tonalidades del agua van desde el azul hasta el verde.

Para llegar a las cascadas, es necesario caminar entre 30 y 40 minutos, pues no hay un camino para que los automóviles puedan circular.

El costo para acceder a la zona de las cascadas es de 50 pesos por persona. Se puede nadar, pero es recomendable utilizar salvavidas.


4.- Poza Pata de Perro

Un sitio ideal para refrescarte es la poza Pata de Perro, la cual se encuentra a tan solo 4 horas de la capital poblana, en el Pueblo Mágico de Cuetzalan.

La poza está formada por 5 pequeños círculos, cuatro de poca profundidad y uno más hondo. En todos ellos se puede nadar y pasar de una posa a otra, ya que todas ellas se encuentran comunicadas.

El costo de acceso es de 50 pesos por persona, que incluye la poza, el Cañón Sagrado y la cueva Garganta del Diablo.



5.- Los Ahuehuetes

Este manantial natural se conserva gracias al nacimiento de los Ahuehuetes; estos árboles longevos, miden hasta 40 metros de alto y sus troncos pueden llegar a tener un diámetro de 2 a 14 metros.

Se desarrollan en puntos de abundante de agua. De ahí su nombre, que en náhuatl (ahuehuetl) significa “un árbol viejo de agua".

El Balneario cuenta con albercas tanto para niños como adultos, así como asadores, sanitarios y vestidores.

Además, tiene áreas para acampar, pero se recomienda que lleves tu propio equipo. Aparte de nadar, puedes andar en bicicleta, en cuatrimoto o simplemente recorrer la belleza de este sitio.

Este Oasis natural se encuentra a 70 kilómetros de la capital del estado de Puebla por la carretera 190 hacia Izúcar de Matamoros.

Debes llegar primero a Tepeojuma y de ahí deberás tomar un camino de terracería de 7 kilómetros hacia el balneario.


6.- Cascada Aconco

En este paraje podrás disfrutar de dos caídas de agua de 40 y 70 metros de altura, las cuales forma una enorme poza de agua turquesa.

Este tesoro natural se ubica en Xaltatempa de Lucas a 30 minutos del centro de Tetela de Ocampo y a 3 horas de la capital poblana.

El costo de entrada es de 20 pesos por persona sin campamento, además de que la zona cuenta con diferentes actividades como paseo a caballo y tirolesa.


7.- Salto de Quetzalapan

Ubicada en el Pueblo Mágico de Chignahuapan se encuentra el Salto de Quetzalapan, un parque natural enmarcado por una cascada de unos 100 metros de altura.

Esta cascada es alimentada por el río Quetzalapan que viene de la Laguna de Chignahuapan.

Para llegar a la caída de las cascadas es necesario descender 365 escalones de piedra. Los habitantes de la zona comentan que se colocó uno por cada día del año.

Antes este sitio era famoso porque en 1930 se fundó una planta hidroeléctrica, que sirvió para ser fuente de energía para las poblaciones aledañas como Chignahuapan, Zacatlán y Aquixtla, pero fue abandonada y ahora sólo es un destino de recreación.

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