Las fotografías antiguas poseen el mágico poder de conectarnos con el pasado, permitiéndonos vislumbrar cómo eran los lugares que conocemos en una época distante.
Gracias a “Puebla Antigua”, un grupo dedicado a promover y difundir el legado histórico, arquitectónico y cultural del estado, podemos saber un poquito más de nuestra querida ciudad.
Así que prepárate para este viaje a través del tiempo, pues estamos seguros de que estas fotografías te sacarán una que otra lagrimita de nostalgia.
La Calle de Mercaderes fue una de las más importantes durante la primera década del siglo XX. En aquel entonces, los principales establecimientos comerciales y de servicios se encontraban en esta zona.
Esta fotografía es de 1910 y se puede apreciar también la famosa Casa de Los Muñecos y una que otra carreta llevada por caballos.
Muy pocos saben que antes de convertirse en uno de los pulmones de oxígeno más importantes para la ciudad, el parque ecológico fue una zona de aviación hasta el 22 de febrero de 1986, cuando el entonces gobernador Guillermo Jiménez Morales, colocó la primera piedra del Parque Ecológico Revolución Mexicana.
De acuerdo con reseñas que han realizado aficionados del grupo Puebla Antigua, uno de los accidentes más recordados de este campo aéreo ocurrió 5 de mayo de 1942, cuando una aeronave cayó y resultó herido un militar.
El Paseo Bravo es uno de los sitios más emblemáticos de la ciudad, sin embargo, también fue zoológico y parque infantil.
Ambos fueron inaugurados el 5 de febrero de 1943, durante la presidencia municipal de Juan Manuel Treviño, según consta en la placa ubicada en la zona de sanitarios del edificio levantado en el Paseo Bravo.
En esa época, cientos de familias acudían a este zoológico para disfrutar de sus juegos y una de sus mayores atracciones fue el famoso león César. Este zoológico cerró definitivamente en 1973.
Considerado como la cuna de la cemita poblana, su construcción formó parte de un conjunto de obras pensadas para embellecer y modernizar la ciudad durante la época del Porfiriato.
Según las crónicas de la ciudad, fue un espacio dedicado a la vendimia desde 1913, recibiendo este nombre en honor a Guadalupe Victoria. En 1986 fue cerrado quedando en el abandono hasta que en 1994 lo rescató la Fundación Amparo.
En Puebla, el transporte público ha atravesado varias etapas, desde el el primer Forlón (antiguo coche de caballos de cuatro asientos y con la caja dispuesta entre dos varas de madera) hasta los primeros camiones que llegaron a la ciudad en 1939.