El cohetero Adalberto Osorio, originario de San Juan Pancoac, perteneciente al municipio de Huejotzingo, rompió el silencio tras la polémica que generaron dos figuras de una pareja de cerditos que al momento de quemarse pareciera que estaban apareándose, lo que generó molestia durante la fiesta patronal de la Virgen del Carmen.
El artesano aseguró que fue contratado por una comisión ligada a un expresidente municipal para incluir estas dos figuras al pedido que ya había hecho el actual presidente municipal de Huejotzingo, Roberto Solís.
A través de un video difundido en su cuenta de Facebook, el artesano de la pirotecnia ofreció una disculpa pública a la ciudadanía y reconoció que cometió un error al aceptar incorporar dos figuras adicionales al castillo sin informar al presidente municipal, quien lo contrató para el espectáculo.
"Este video lo hago con el fin de aclarar algo que desgraciadamente ayer en los fuegos artificiales del barrio del Carmen cometí un gran error", expresó.
Según su versión, una comisión relacionada con un exalcalde de Huejotzingo le solicitó agregar las figuras. Afirmó que en ese momento no consideró que el cambio pudiera generar un problema y aceptó hacerlo.
"Una comisión que está ligada con un expresidente que ya ha pasado el mando aquí en Huejotzingo me pidió que metiera dos figuras más para los castillos. Yo no le vi nada de malo y la verdad no di conocimiento al presidente Roberto Solís, que fue quien me contrató", señaló.
Adalberto Osorio también afirmó que ha trabajado en varias ocasiones con el actual gobierno municipal y que nunca había existido algún inconveniente.
La controversia surgió la noche del domingo 19 de julio durante la tradicional quema del castillo en honor a la Virgen del Carmen, una de las celebraciones religiosas más importantes de Huejotzingo.
Mientras avanzaba el espectáculo pirotécnico, aparecieron dos figuras de cerditos realizando actos de contenido sexual, lo que provocó sorpresa entre los asistentes y rápidamente generó críticas en redes sociales, donde usuarios calificaron las imágenes como ofensivas e inapropiadas para una festividad religiosa y familiar.
Las fotografías y videos se viralizaron en cuestión de horas, desatando un intenso debate sobre los límites de la creatividad en la pirotecnia y el respeto a las tradiciones religiosas.
Tras la polémica, el alcalde Roberto Solís aseguró que el contenido del castillo fue alterado sin su autorización y sostuvo que detrás del incidente existía un intento por afectar políticamente a su administración.
El edil explicó que el gobierno municipal únicamente contrató el espectáculo pirotécnico, tal como ya lo había hecho en años anteriores, pero desconocía que se incluirían figuras con ese contenido.Abundó que su error fue no haber asistido a la quema del castillo, porque de haberlo visto no hubiera permitido que lo exhibieran y lo quemaran.
Además, señaló que la situación estaba siendo utilizada con tintes políticos para desacreditar su gestión, por lo que lamentó que una tradición tan importante para los habitantes de Huejotzingo terminara envuelta en una controversia.
Ahora, con la disculpa pública de Adalberto Osorio, el caso suma un nuevo capítulo. El artesano insistió en que nunca buscó generar un conflicto político y pidió comprensión al asegurar que únicamente realiza trabajos para distintas comisiones con el objetivo de obtener un ingreso.
"Mil disculpas por las ofensas que he causado. Yo simplemente soy un trabajador que me buscan varias comisiones y hago lo que puedo hacer por ganar un peso", concluyó.