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Daredevil: Born Again, Temporada 2

Una nueva gran historia para el Diablo de Hell’s Kitchen que no termina de aterrizar por completo

Daredevil: Born Again, Temporada 2 | Foto: Marvel Television

La producción de la primera temporada de Daredevil: Born Again fue, en palabras de sus propios creadores y elenco, mucho más que problemática.

Originalmente, el regreso del Diablo de Hell’s Kitchen estaría compuesto por una primera gran temporada de 18 episodios, los cuales básicamente harían un reboot completo de la serie producida por Netflix entre 2015 y 2018. Los showrunners originales, Matt Corman y Chris Ord, planeaban eliminar todo rastro de historias pasadas, incluyendo hechos, arcos y personajes que el público aclamó desde un principio.

La huelga de guionistas de 2023 permitió a revisar el material grabado, encontrándose, según palabras de ejecutivos del estudio, con una serie lenta, sin dirección, confusa, y sin todo lo que hizo que los fans se enamoraran del personaje originalmente. A partir de allí, Dario Scardapane entró como nuevo showrunner, encargado de modificar todo el proyecto desde cero, lo cual dio frutos, pues Daredevil: Born Again no solo llegó como el regreso triunfal del personaje a la pantalla chica, sino que los fans se encontraron con la grata sorpresa de que esta era, en esencia, una cuarta temporada de su programa favorito.

A pesar del éxito en críticas, Scardapane reconoció que la serie aún sufría de problemas de edición, ritmo y personajes debido a la reestructuración exprés que sucedió en el programa para llegar a tiempo al estreno, pero prometió que todos esos problemas serían resueltos a partir de la siguiente temporada, pues el equipo estaría mucho más sincronizado para continuar la historia hacia nuevos horizontes. La pregunta es: ¿lo lograron?

Así llega Daredevil: Born Again – Temporada 2. Creada por Dario Scardapane (Jack Ryan, The Punisher), y protagonizada por Charlie Cox (El Rey de los Ladrones, Spider-Man: Sin Regreso a Casa), Vincent D’Onofrio (Jurassic World, Los Siete Magníficos), Deborah Ann Woll (True Blood, Escape Room), Wilson Bethel (All Rise, Untamed), Ayelet Zurer (Ángeles y Demonios, El Hombre de Acero), Michael Gandolfini (Warfare, Beau tiene Miedo), Arty Froushan (House of the Dragon, Carnival Row), Margarita Levieva (Star Wars: The Acolyte, The Deuce), Matthew Lillard (Five Nights at Freddy’s 2, Scream 7), Krysten Ritter (Jessica Jones, Sonic 3) y Tony Dalton (The Last of Us, Hawkeye).

En esta nueva temporada, continuamos con la historia de Matt Murdock/Daredevil (Charlie Cox), quien, ahora desde las sombras, deberá detener los planes del alcalde de Nueva York, Wilson Fisk/Kingpin (Vincent D’Onofrio), cuyo puño de hierro somete a la ciudad en el miedo. Acompañado por viejos amigos y enemigos, como Jessica Jones (Kristen Ritter), Karen Page (Deborah Ann Woll) y Benjamin Pointdexter/Bullseye (Wilson Bethel), Matt deberá luchar para ganar la guerra por el alma de la ciudad sin perderse a sí mismo.

Comencemos con lo mejor: los protagonistas. Charlie Cox y Vicent D’Onofrio vuelven a adueñarse de cada una de sus escenas y demuestran que sus personajes, Matt Murdock/Daredevil y Wilson Fisk/Kingpin, les pertenecen por completo.

Charlie Cox regresa como Matt Murdock/Daredevil, entregando una de sus mejores interpretaciones como el vigilante titular tras casi 10 años en el papel | Foto: Marvel Television

Tras una década interpretándolos, se nota como ambos actores dominan cada uno de los rincones físicos y psicológicos de sus personajes, y que disfrutan de todas las escenas en las que tienen la oportunidad de demostrarlo. Cox domina la pantalla con seguridad, aprovechando esta temporada para explorar aún más el alter ego de Daredevil ya como un héroe consolidado con una misión definida, lo cual hace que su presencia en cada secuencia tenga un peso mucho mayor. En contraste, D’Onofrio ahora tiene la oportunidad de analizar la vulnerabilidad de un villano que siempre ha sido representado como una amenaza intocable y casi omnipresente; en este sentido, las habilidades actorales de D’Onofrio destacan por completo, entregando una versión inestable, salvaje, emocional y mucho más brutal.

La Temporada 2 también incluye varias actuaciones complementarias genuinamente interesantes, entre ellas destacan las de Wilson Bethel como Bullseye, Ayelet Zurer como Vanessa Fisk, Deborah Ann Woll como Karen Page y Margarita Levieva como Heather Glenn. En el caso de Bethel y Zurer, nos encontramos con dos antagonistas cuyo rol se expande más allá de su villanía original; Bethel aprovecha cada secuencia para hacer de Bullseye un personaje aterrador y conflictivo, en especial con la relación que tiene con los personajes de Cox y D’Onofrio. Zurer, por su parte, recibe un acercamiento similar a D’Onofrio, en donde su personaje, reconocido por su frialdad calculadora hacia sus enemigos, ahora recibe un acercamiento emocional mucho más reactivo.

Al igual que Cox, Vincent D'Onofrio demuestra que él es Kingpin tras una década como el personaje. Su actuación alcanza niveles mucho más brutales que antes | Foto: Marvel Television

Otro elemento de la Temporada 2 que debe ser destacado es el compromiso hacia la continuidad de la serie y la disposición para experimentar un poco con los arcos de los personajes. La serie reconoce este periodo como si se tratara de una quinta temporada, reincorporando elementos de toda la era Netflix para establecer esto como una gran historia que se ha construido por años hacia su gran final.

Los fans que han disfrutado de Daredevil desde 2015, así como de sus series hermanas como Jessica Jones (2016 – 2019) y Los Defensores (2017), estarán más que contentos al encontrar un sinfín de referencias que retroalimentan la serie de una forma coherente y emocionante, en especial hacia la próxima temporada, la cual promete ser más grande y mucho más enfocada que las anteriores.

Sobre los arcos, el guion general de la temporada entiende dónde encontramos a los personajes y hacia donde quiere dirigirlos, para así otorgarnos un punto final repleto de cambios y decisiones interesantes, quizá algunas controversiales, pero que ponen a pensar a la audiencia sobre el futuro de sus personajes favoritos.

El regreso de Wilson Bethel como Bullseye es una de las grandes adiciones a la temporada, con su presencia garantizando una escena de acción emocionante o un dilema interesante | Foto: Marvel Television

Sin embargo, no todo es bueno, pues la Temporada 2 tiene cuatro grandes problemas: ritmo, continuidad, cinematografía y el desarrollo de los arcos de personajes.

El ritmo, relacionado con la edición, falla constantemente, con muchos de los episodios teniendo lagunas que frenan la historia para tomarse el tiempo con situaciones que aportan poco o nada a la historia general o a los propios personajes. Existen muchas secuencias y subtramas donde la serie decide correr o caminar de forma equivocada, desaprovechando su tiempo hasta que todo se resuelve de una manera fugaz en la última secuencia de un episodio.

Lo anterior afecta por completo al desarrollo de los arcos de personajes, cuyo fallo ya viene desde el guion, pues si bien la historia sabe dónde inician y dónde terminarán, en realidad no se molesta por desarrollar el camino de una forma completamente coherente e interesante. Muchos personajes entran y salen del programa aleatoriamente, con sus subtramas colgando en el aire por varios episodios hasta que el programa los recuerda y los reintroduce para olvidar su camino o reducirlo a una explicación de unos minutos.

Aquellos personajes que no sufren de esto y se mantienen con una presencia constante aún sufren del mismo problema, pues la serie no sabe aprovechar todas sus piezas y se ahoga en sus propias promesas. Un ejemplo es el personaje de Karen Page, interpretado por Deborah Ann Woll, quien no tiene un desarrollo real y se reduce a alguien en constante entrenamiento para una lucha que no llega, con su punto final siendo una resolución pacífica que el diálogo de 8 episodios apenas y alude de una manera poco orgánica. El elenco secundario está plagado de estos problemas, y se siente al llegar la recta final.

Lo mejor de "Born Again 2" es cuando reconoce las cuatro temporadas anteriores y les da forma hacia una conclusión satisfactoria que forja el futuro de la serie | Foto: Marvel Television

La continuidad es un problema mayúsculo en la serie, con errores en los trazos de los actores, la iluminación y la cronología, afectando la verisimilitud de la historia. La cinematografía, por su parte, imita a un Nueva York vivo, pero se siente ficticio por momentos, lo cual contrasta abruptamente con la producción de Netflix. Muchos de los escenarios son demasiado limpios, y el manejo de cámara no ayuda a engañar el ojo al respecto, sino que refuerzan la idea de lo que vez es un set o fue apartado en un horario específico con una seguridad hermética.

Al final, Daredevil: Born Again – Temporada 2 sigue siendo una digna sucesora de la serie original debido a sus fuertes interpretaciones, la decisión de tomar algunos riesgos en la historia y el cariño que se le tiene a esta esquina del MCU para pulirla hacia una narrativa mayor; sin embargo, es innegable que la serie continúa con errores muy presentes que podrían evitarse con una mayor atención por parte de todo el equipo de producción. A pesar de ello, esta temporada es una montaña rusa de emociones que concluye en un final espectacular que hará soñar a los fans con todo tipo de posibilidades para el futuro del personaje.

Existe la esperanza, y gran posibilidad, de que la Temporada 3 no solo corrija todos los detalles de la producción, sino que puede convertirse en la mejor temporada de la serie.

8/10

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