Los mundiales de fútbol no solo concentran a millones de aficionados, también han sido escenario de detenciones de presuntos narcotraficantes que han intentado aprovechar el flujo internacional para moverse sin ser detectados.
De cara a la Copa Mundial 2026, que tendrá como una de sus sedes a México, ha surgido información sobre que Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, habría conseguido boletos para asistir a partidos.
Este antecedente recuerda lo ocurrido en la Copa del Mundo Brasil 2014, cuando un presunto narcotraficante mexicano fue detenido antes de asistir a un partido de la Selección Mexicana.
En junio de 2014, durante la Copa Mundial 2014, autoridades brasileñas detuvieron en el aeropuerto internacional de Río de Janeiro a José Díaz Barajas, un mexicano de 49 años acusado de traficar metanfetamina en Guadalajara y en Estados Unidos y formar parte del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
La detención ocurrió la noche del 16 de junio, cuando se disponía a abordar un vuelo rumbo a Fortaleza para asistir al partido Brasil vs México, correspondiente al Grupo A, que se jugó un día después de la detención, el martes 17 de junio a las 16:00 horas.
Díaz Barajas fue arrestado por agentes de la Policía Federal de Brasil y de la Interpol en el momento en que intentaba embarcar junto con su esposa y sus hijos, de 17 y 29 años. La familia tenía boletos para el encuentro mundialista.
En tanto, la entonces embajadora de México en Brasil, Beatriz Paredes Rangel, confirmó que se brindó protección consular a la esposa del detenido, garantizando sus derechos y el acceso a un abogado de oficio.
De acuerdo con informes oficiales, el presunto narcotraficante voló de México a Paraguay con documentos reales, pues se manejaba de bajo perfil y creyó que no era buscado por las autoridades.
El 11 de junio ingresó a Brasil a pie por Foz de Iguazú, en la frontera con Argentina, y posteriormente viajó a Río de Janeiro.
Según el reporte del comisario Luiz Cravo Dórea, coordinador de Cooperación Internacional de la Policía Federal brasileña, Díaz Barajas fue vigilado desde su entrada al país gracias a un operativo conjunto entre autoridades de Brasil y Estados Unidos.
Las autoridades solicitaron una orden de arresto al Supremo Tribunal Federal, la cual fue emitida el 14 de junio. Con esa orden, se desplegaron equipos en Río de Janeiro y Fortaleza. Incluso contaban con copia de las entradas que había comprado para el partido.
“Sabíamos que tenía entradas para el partido; podríamos haberle detenido en el estadio, pero era más barato hacerlo en Río”, explicó el comisario.
Según la investigación, Díaz Barajas era buscado por Estados Unidos por su presunta participación en el tráfico de metanfetamina, cuyos insumos se adquirían en Asia, la droga se producía en México y se exportaba al mercado estadounidense.
La Administración para el Control de Drogas (DEA) ya lo tenía identificado meses antes de su detención. Tras su captura, fue trasladado a una prisión en Río de Janeiro mientras se desahogaba el proceso de extradición.
Archivos de El Universal relatan que el 1 de septiembre de 2015, la máxima corte de justicia de Brasil autorizó su extradición a Estados Unidos para enfrentar cargos por tráfico internacional de drogas, asociación delictuosa y lavado de dinero.
A casi 12 años de ese episodio, el nombre de “El Mencho” vuelve a vincularse con un Mundial, después de que fue abatido el domingo 22 de febrero por fuerzas federales en cabañas del municipio de Tapalpa, Jalisco.
Fuentes de alto nivel confirmaron que el líder del Cártel Jalisco Nueva Generación habría conseguido boletos para la Copa Mundial 2026, que tendrá lugar del 11 de junio al 19 de julio de 2026.
Hasta el momento, no existe confirmación pública de esa versión. Sin embargo, el antecedente de Brasil 2014 demuestra que los grandes eventos deportivos también son escenarios donde la cooperación internacional actúa con precisión para capturar a objetivos prioritarios.